Ilia Malinin Foto: AFP
Milán Cortina 2026

Ilia Malinin rompió el molde en los Juegos de Invierno: el mortal hacia atrás que sacudió al patinaje artístico

El estadounidense sorprendió en Milán–Cortina 2026 al incluir un salto prohibido durante décadas y que hoy no suma puntos. La maniobra encendió el debate sobre los límites entre espectáculo, riesgo y tradición en una disciplina que busca reinventarse.

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miércoles 11 de febrero de 2026 | 03:04

En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina 2026 hubo una escena que rompió con décadas de tradición en el patinaje artístico. El estadounidense Ilia Malinin ejecutó un mortal hacia atrás en plena rutina y desató una reacción inmediata en el estadio: sorpresa, ovación y, también, debate.

El salto (conocido popularmente como backflip) estuvo vetado durante casi medio siglo por la Unión Internacional de Patinaje debido a su riesgo y a que se lo consideraba más cercano a lo acrobático que a la esencia artística de la disciplina. La restricción se levantó recientemente, pero con una particularidad clave: el movimiento no suma puntos técnicos. Es decir, puede hacerse, pero los jueces no lo reconocen dentro de la tabla de valoración.

Malinin, de apenas 21 años y ya señalado como una de las grandes figuras de su generación, decidió incluirlo de todos modos. Lo hizo sobre el cierre de su presentación, en la prueba por equipos, cuando el clima ya era intenso. El impacto visual fue innegable. El público se puso de pie y las redes sociales explotaron en cuestión de minutos. En términos estrictamente reglamentarios, el salto no cambió la planilla. En términos simbólicos, sí.

Ilia Malinin - AFP

Estados Unidos terminó quedándose con el oro en la competencia por equipos, pero el foco quedó puesto en esa acrobacia que divide aguas. Para algunos puristas, este tipo de recursos amenaza con transformar el patinaje en un espectáculo más cercano al show que al deporte técnico que históricamente fue. Para otros, representa una evolución lógica: si el reglamento lo permite y el atleta puede ejecutarlo con seguridad, hay que hacerlo.

Malinin ya venía construyendo fama por su capacidad para completar saltos de altísima dificultad, incluidos cuádruples que muy pocos dominan. El mortal hacia atrás no fue un capricho aislado, sino una declaración de estilo. En un escenario olímpico donde cada detalle está calculado al milímetro, apostar por un movimiento que no otorga puntos habla de una búsqueda que va más allá del puntaje.

Ilia Malinin - AFP

LT.

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