domingo 04 de octubre del 2026
Fórmula 1

El error estratégico de Alpine en Bahréin: por qué la elección de neumáticos complicó a Colapinto

Una pésima lectura climática en la grilla de partida arruinó las aspiraciones de la escudería francesa. Pese a un ritmo furioso en pista, la equivocación con los neumáticos dejó a Franco Colapinto y a Pierre Gasly sin opciones de pelear por los puntos.

El Gran Premio de Bahréin dejó lecciones duras para la Fórmula 1, y pocas escuderías sufrieron un revés tan evidente como Alpine. En una jornada marcada por la incertidumbre climática, precipitaciones previas y una pista sumamente traicionera, el equipo francés tomó un riesgo que rozó la temeridad en la previa de la largada.

Colapinto terminó 13° y Verstappen ganó por primera vez en la temporada, en un GP de Bahréin con una pésima organización

La apuesta fallida: la elección de neumáticos con pista húmeda

Lejos de optar por la prudencia y la lógica que dictaba el estado del asfalto —el cual conservaba grandes manchones de humedad y sectores completamente mojados—, el muro de boxes apostó por una especulación radical al montar neumáticos para piso seco (gomas lisas/slicks) en los monoplazas de sus dos pilotos. La lectura interna e internamente optimista de la escudería se basaba en que el trazado experimentaría un drenaje y secado acelerado en apenas tres o cuatro giros iniciales.

Sin embargo, la realidad climática del circuito chocó de frente contra los cálculos de los estrategas: la pista no se secó al ritmo esperado, el agua acumulada tardó muchísimo más tiempo en evaporarse y el asfalto se mantuvo sumamente resbaladizo. Esta desconexión absoluta entre el plan técnico de Alpine y las condiciones reales de la pista condenó a los monoplazas desde el primer segundo de competencia, dejándolos en absoluta desventaja frente a aquellos competidores que optaron por calzar neumáticos intermedios.

El calvario en pista y la bronca de Colapinto

Los efectos de la decisión estratégica no tardaron en hacerse sentir. Con los semáforos en apagado, los Alpine se convirtieron en auténticas trampas sobre ruedas debido a la nula adherencia. Franco Colapinto describió el arranque como un verdadero suplicio, señalando que el monoplaza quedó literalmente patinando en el lugar sin capacidad de tracción («el auto no salió para adelante»). Lejos de esquivar la autocrítica institucional, el pilarense calificó la determinación de forma lapidaria: "Fue la decisión incorrecta, la peor que se podía haber tomado". 

Obligados a girar muchísimo más lentos que el resto de la parrilla y a asumir riesgos extremos sobre una superficie resbaladiza —llegando a ceder una enorme cantidad de segundos por vuelta frente a los rivales con gomas intermedias—, los pilotos quedaron a merced del pelotón. Más tarde, una vez que el asfalto finalmente se secó y el auto demostró un ritmo sumamente competitivo, Colapinto protagonizó una gran remontada desde el fondo hasta la 13° posición —superando rivales en pista—, mientras que Pierre Gasly cruzó la meta en el 16° lugar. Sin embargo, la pérdida de tiempo inicial ya era indescontable para pensar en la zona de puntos.

"Fue la peor decisión": el enojo de Franco Colapinto tras el GP de Malasia de Fórmula 1

La autocrítica desde la cúpula: el mea culpa de Flavio Briatore

El peso del papelón estratégico obligó a dar explicaciones públicas desde el corazón del equipo. Lejos de buscar coartadas, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, asumió la total responsabilidad por el descalabro táctico que arruinó el domingo de sus pilotos.

Sin rodeos, el italiano reconoció que "no estuvimos a la altura" y admitió abiertamente que "no tomamos las decisiones correctas" en el momento de leer las condiciones de la pista. Este traspié no solo dejó un sabor amargo por el rendimiento desaprovechado de los autos, sino que golpeó de lleno en las aspiraciones del campeonato: la falta de unidades le costó terreno valioso a Alpine en su reñida pulseada directa contra Racing Bulls por el quinto puesto del Campeonato de Constructores.