River Plate clasificó ayer a la final de la Copa Libertadores y espera por saber quién será su rival, cuestión que se definirá en la noche de este miércoles en la revancha entre Palmeiras y Boca Juniors.
Guillermo Barros Schelotto, entrenador del Xeneize, no podrá tener contacto alguno con los futbolistas y deberá observar el partido desde un palco. Lo mismo le sucedió a Carlos Bianchi en 2001, cuando su equipo eliminó a los brasileños en la misma instancia: semifinales.
Aquel 14 de junio de 2001 no sólo es recordado por la prohibición que recayó en Bianchi, sino también por el conflicto que había entre el plantel y la dirigencia.
Tras la victoria y clasificación a la final por segundo año consecutivo (campeón en 2000), los jugadores de Boca festejaron alocadamente en el vestuario con un enfurecido Mauricio Chicho Serna a la cabeza.
"Callense y paguen" y "Salvestrini al psicólogo" fueron las frases que se observaron en una remera que tenía el mediocampista colombiano.
El conflicto fue por el dinero de los premios, el cual reclamaron los jugadores con una amenaza de no viajar a disputar esa revancha y Orlando Salvestrini era por aquel entonces el Tesorero del club.
Misma instancia, mismo rival, el actual entrenador también suspendido. En 2001 fue festejo. ¿Cómo terminará esta noche para Boca?
CV
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