Liverpool y Manchester City protagonizaron un nuevo cruce de alto voltaje en Anfield, por el cierre de la fecha 25 de la Premier League. El equipo de Pep Guardiola se impuso por 2 a 1 en un partido cambiante, intenso y definido en los minutos finales.
Durante gran parte del encuentro, el desarrollo fue parejo, con tramos de dominio repartido y escasas ventajas claras. E local logró romper el equilibrio en el tramo final del segundo tiempo, cuando Dominik Szoboszlai tuvo una genialidad de tiro libre para abrir el marcador e ilusionar al hincha Red.
La reacción del City no tardó en llegar. Con mayor presencia ofensiva en los últimos minutos, el conjunto visitante encontró el empate a través de Bernardo Silva, que capitalizó una jugada colectiva cerca del cierre. Ya en tiempo de descuento, Erling Haaland convirtió desde el punto penal y selló la remontada. Ya en el minuto 10 del agregado (sobre 7 de lo que inicialmente se iba a jugar) Alisson subió a cabecear y Haaland tuvo el tercero, al estilo Pity Martínez, pero Szoboszlai llegó antes y el noruego le hizo falta.
El cierre estuvo marcado por intervenciones del VAR y decisiones arbitrales que influyeron en el desenlace, en un contexto de máxima tensión competitiva. El City mostró eficacia en los momentos decisivos, mientras que Liverpool pagó caro no haber sostenido la ventaja cuando el partido parecía encaminado, siendo este partido un resumen del 25/26 de los Reds.
Con este resultado, el equipo de Manchester suma tres puntos de peso en la pelea por la parte alta de la tabla, quedando a seis de Arsenal; Mientras que Liverpool dejó pasar una oportunidad importante como local ante un rival duro y quedaron fuera de los puestos de copas internacionales, igualados en puntos con el Brentford.
LT.