Llegará el momento que se haga un sinceramiento en el futbol argentino. Siempre se ha hablado de cinco clubes grandes (River, Boca, Independiente, San Lorenzo y Racing) e incluso en años anteriores se ubicó a Huracán en ese selecto grupo. Había razones de títulos, público, permanencia en Primera División y jugadores en la selección argentina.
Hoy está claro que la situación es bien distinta. Al deterioro deportivo de los más poderosos se le agrega el esplendor que viven Vélez Sársfield y Estudiantes de La Plata. Campañas que los han posicionado en lugares mucho más altos que el resto. Campeonatos locales y copas internacionales han quedado en sus vitrinas. Pero hay un dato espectacular y conmovedor, al mismo tiempo. Cuando Juan Sebastián Verón decidió regresar a Estudiantes, se fijó como objetivo ponerlo otra vez en el primer plano local y en el exterior. Con Diego Simeone como un entrenador distinto y sorprendente y la capacidad de los buenos jugadores que poseía, le arrebató de atropellada el campeonato Apertura 2006 a Boca en un recordado desempate, aprovechando la defección del multicampeón que había armado Basile y que no supo conducir La Volpe.
Desde allí hacia adelante, hubo Copa Libertadores, una final perdida por un pelito con el increíble Barcelona, un nuevo título y el actual liderazgo en el fútbol local y la clasificación temprana para la segunda fase del torneo continental. Hicimos un trabajito sencillo que demuestra el concepto, que para eso sirven los números.
Tomando la iniciativa de sumar los puntos conseguidos por los equipos que han disputado los últimos nueve torneos y las fechas del actual certamen, confeccionamos una tabla general. Y se hizo desde el Apertura 2006 que fue el momento en el que Juan Sebastián Verón volvió a Estudiantes. En esa suma de puntos hay una realidad demoledora: Estudiantes 338 puntos, Vélez 296, Boca 293, San Lorenzo y Lanús 289, River 264, Argentinos 253, Independiente 247, Newell’s 245, Arsenal y Banfield 244, Colón 238, Racing 228 y Gimnasia 190.
En resumen: Estudiantes le lleva un torneo completo a Vélez (42 puntos) y supera por 45 unidades a Boca, por 49 a San Lorenzo y Lanús, 74 a River, 91 a Independiente, 110 a Racing y 148 a Gimnasia La Plata. Impresionante. También asombra la regularidad de Estudiantes: en los nueve campeonatos cortos nunca bajó de los 28 puntos. Haciendo un corte global, si tenemos 338 puntos conseguidos en 178 partidos jugados, eso significa 39 puntos por torneo. Y con 39 puntos se sale campeón o segundo.
Si lo ubicamos desde el lado de Vélez, que realizó una cantidad menor de contrataciones que Estudiantes y priorizó a muchos jugadores de sus divisiones menores en estos años, tenemos una ventaja mínima del Fortín sobre Boca, San Lorenzo y Lanús, pero una apreciable ventaja encima de los otros grandes: 22 sobre River, 49 más que Independiente y 68 más que Racing. En los últimos años renovó su estadio, posee instalaciones únicas en la Argentina para entrenamiento y concentración y mantiene la cotización y alto rendimiento de sus futbolistas.
A la gran cosecha de puntos los dos gigantes le han sumado una política acertada en materia de ventas y contrataciones. Para citar algunos ejemplos, Estudiantes dejó ir al goleador Boselli, a Clemente Rodríguez, José Sosa, Angeleri y Cellay en la última temporada y ahora se quedó sin Marcos Rojo y ya transfirió a Federico Fernández. Vélez hizo lo mismo con Somoza, Cristaldo, Rolando Zárate, Rodrigo López y Leandro Caruso. Mal, no les va. Acierto dirigencial, instalaciones adecuadas, apoyo societario, buenas divisiones inferiores, compras que no fracasan y ventas que no se extrañan. Recetas, modelos, para dos gigantes.




Novak Djokovic
Rafael Nadal





La grandeza de los clubes de fútbol se mide por muchísimos factores que están en el imaginario colectivo y no son todos mensurables o de cálculo. Grandeza y éxito no son sinónimos (si fuera por el éxito, en Brasil Santos sería grande y Corinthians chico …y es al revés). Esos factores son deportivos, sociales, culturales, de tradición, títulos, hinchada, grandes jugadores, popularidad, aportes a la selección, hitos de sus hinchas, bancar al equipo en las malas, etc,etc,etc. Si la grandeza se midiera por el éxito, no hace falta ver fútbol. Vamos a las estadísticas y listo. Es ese un pensamiento muy triste, un claro reflejo de una sociedad que sólo piensa en el éxito, en la finalidad y jamás en la propuesta, en las formas en que se gana. Un error conceptual, arbitrario y de poco sustento. En consecuencia, la grandeza no es una suma de números, va mucho más allá de eso. Está en el imaginario colectivo de la gente. La grandeza no se explica matemáticamente. Repito, si así fuera se podría hablar de fútbol sin haber ido nunca a la cancha, agarramos las estadísticas y listo.
Por eso, los grandes seguirán siendo los 5 más poderosos y Huracán, sin duda alguna.
¡Saludos futboleros para Fabbri de un QUEMERO DE LEY!!