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10/09/2015

El clásico y masivo «banderazo» leproso

Una multitud fue a alentar a los jugadores de Newell's en el ya también clásico banderazo previo al duelo ante Central. //@CANOBoficial

Más de 20 mil hinchas de Newell’s alentaron a los jugadores en la previa del duelo ante el histórico rival. Una costumbre que ya lleva 17 años y no entiende de resultados.

Los hinchas de Newell’s Old Boys alimentaron con un nuevo «Banderazo» en el estadio Marcelo Bielsa la esperanza de volver a ganar el clásico de la ciudad frente a Rosario Central, luego de cuatro derrotas consecutivas.

No hay precedentes de una racha tan negativa, por lo que la pasión de siempre sumada a la preocupación de los «Leprosos» que se hicieron sentir en las gradas del estadio del Parque Independencia.

A pesar de que se había hablado de suspender el tradicional evento y luego de que los jugadores no aparecerían, más de veinte mil fanáticos acudieron a su templo de cara al trascendental enfrentamiento que tendrá lugar en el Gigante de Arroyito.

En este contexto, el club se encargó de oficializar la convocatoria el lunes, antes del ataque que recibió la casa de la abuela de Maximiliano Rodríguez, capitán de Newell’s.

Pese a esto, y al mal momento futbolístico que atraviesa el cuadro rojinegro, se llevó a cabo la ceremonia bajo el slogan «alentando como toda la vida».

Así fue como las luces de colores, bengalas y más fuegos artificiales iluminaron la noche en el Parque Independencia. Los jugadores fueron caminando, lentamente, el campo de juego, recibiendo el aliento de su gente desde todos los sectores del estadio.

Entre todas las banderas, destacaba una que rezaba: «Nada cambia este sentimiento, su hinchada sigue fiel».

En medio del ritual, el entrenador Lucas Bernardi comenzó a incitar a sus dirigidos a cantar con la afición, cuando de pronto resonó una tremenda ovación, especialmente dedicada a «La Fiera» Rodríguez.

Otro que recibió el cariño del público fue Diego Mateo, a través del apodo que originó su rubia cabellera, «Pomelo, Pomelo…».

No se registraron hechos de violencia y la fiesta se completó como la primera vez, hace ya 17 años, aunque por prevención se dispuso la custodia de cien efectivos policiales.

Fuente: DyN

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