442

El sitio de deportes de Perfil.com

RSS

G Plus

Facebook

Twitter

Estadísticas
 
24/08/2019

Un nuevo Boca-River, otro drama para la historia

Lucas Pratto pelea la pelota con Izquirdoz. / AFP

Los dos equipos están a un paso de enfrentarse en las semifinales de la Copa Libertadores luego de la final en Madrid. Revancha o jaque mate.

Como si la definición en Madrid no hubiese alcanzado, como si la final más larga de la historia no hubiera sintetizado todos los morbos, todos los escándalos y todas las argentinidades posibles, River y Boca están a un paso de encontrarse otra vez por la Copa Libertadores. No será la final, pero casi: como pasó en 2004, los dos clubes más importantes del país definirían a uno de los finalistas en una semifinal que lavaría o profundizaría heridas. Para los hinchas de Boca, es una revancha rápida: la oportunidad de olvidar la derrota madrileña y pasar de página. Para los hinchas de River, un jaque mate a la historia: la posibilidad de mover para siempre las piezas entre ambas instituciones.

Aún no hay fecha y ni siquiera está 100 por ciento confirmado, porque primero Boca tendrá que avanzar contra Liga de Quito –ganó 3-0 en Ecuador– y River deberá defender la ventaja ante Cerro Porteño –venció 2-0 en el Monumental–. Aunque es cierto que la estadística ayuda a aumentar el entusiasmo: Boca nunca perdió una eliminatoria de la Copa tras ganar el primer partido por tres o más goles, y River lo mismo, pero con dos o más goles. Por eso, y porque la ansiedad empieza a crecer en redes, en bares y en oficinas de trabajo, los hinchas y los medios ya viven esta posibilidad de una supersemifinal como una realidad.

Para colmo, antes de eso, Boca y River se enfrentarán por la Superliga. En el Monumental, por la fecha 5 del torneo local, el equipo de Marcelo Gallardo recibirá al de Gustavo Alfaro en un posible anticipo de lo que podría suceder por la Copa semanas después. Como si algo le faltara a esta Argentina crispada por las PASO, la grieta, la devaluación y la crisis económica, Boca y River podrían medirse por la Libertadores en el mes de las elecciones presidenciales.

Lee también: Se filtró el audio del VAR de River-Cerro Porteño

La Conmebol aún no dio las fechas, pero la ida se jugará en Núñez el martes 1, miércoles 2 o jueves 3, y la revancha en la Bombonera el martes 22, miércoles 23 o jueves 24. Habrá un ganador apenas unos días antes de los comicios del 27 de octubre, que definirán al nuevo presidente de la Nación. Argentinidad al palo.

Viejos conocidos. Lo que podría suceder en las próximas semanas viene a validar el predominio de Boca y River en Argentina y en el continente. En menos de 20 años, los dos se enfrentaron por Copa Libertadores cuatro veces. Esta podría ser la quinta. Boca se impuso en los cuartos de final de 2000 y en las semis de 2004; River en los octavos de 2015 y la final de 2018. Antes de esa serie en 2000, recordada por el gol de Martín Palermo luego de ocho meses de inactividad por lesión, Boca y River nunca se habían enfrentado por el máximo torneo continental en instancias de eliminación directa. Eran otros tiempos: no solo porque Independiente, Racing, Estudiantes y varios clubes tenían mayor protagonismo en la Copa, sino porque los enfrentamientos se producían en fase de grupos: desde 1966 hasta 1991, el año en que Boca empató con Oriente Petrolero en la Bombonera y dejó afuera a River. Sin marketing, sin qataríes ni jeques ni multinacionales en sus camisetas, con mucho menos dinero en juego y casi sin televisión, la Copa Libertadores era muy distinta a la de ahora: las ventajas se sacaban de cualquier manera y los escándalos no eran televisados. El gas pimienta con el que algunos hinchas de Boca recibieron a los jugadores de River en los octavos de 2015 o los piedrazos al micro de Boca en la final de 2018 quizá no hubiesen tenido la dimensión que tuvieron si ocurrían en otras décadas.

A tal punto el negocio le ganó al juego que ayer hasta circuló la versión de que la semifinal podría jugarse en Miami. Estados Unidos siempre se interesó en el superclásico; de hecho, juegan cada tanto allí durante las pretemporadas. Y luego del antecedente de la final en Madrid, cualquier intento de mudanza tiene alguna probabilidad de concretarse. Sería un papelón. ¿Pero a quién podría sorprender?

Contra Banfield con suplentes Gustavo Alfaro recurrirá de nuevo a la rotación para enfrentar mañana a Banfield de visitante, ante la proximidad de clasificar a la semifinal de la Copa Libertadores, y el superclásico con River el domingo 1º de septiembre. En la práctica de fútbol de ayer en la cancha principal de Casa Amarilla, Alfaro paró un equipo que –con la excepción del arquero Esteban Andrada– no jugó ante la Liga Deportiva de Quito el miércoles pasado, y que en general no son titulares en los partidos de la Copa Libertadores.

La idea del director técnico boquense es, según el estado físico del plantel, poner algunos titulares ante Banfield, la mayoría ante la Liga, y preservar algunos futbolistas para el superclásico en el Monumental.

Carlos Tevez, quien no jugó contra la Liga en Ecuador, tampoco lo haría el domingo, ya que ante la lesión de Mauro Zárate –un desgarro en el músculo sóleo derecho que lo tendrá un mes fuera de las canchas– estaría desde el inicio ante la Liga en la Bombonera, el miércoles próximo. Si el rendimiento del Apache conforma al entrenador, podría estar también el 1º de septiembre ante River, en lo que sería el primero de una trilogía de superclásicos que se jugarían entre septiembre y octubre.

Lee también: Así se jugaría el Boca-River de Copa Libertadores

Gallardo rota ante la T.  El entrenador de River apelará a la rotación mañana frente a Talleres de Córdoba: hará debutar al chileno Paulo Díaz, pondrá al recuperado Javier Pinola y le dará rodaje a una dupla ofensiva de jerarquía como Lucas Pratto e Ignacio Scocco.

Más allá del 2-0 a favor frente a Cerro Porteño, el Muñeco no quiere sorpresas de cara a la revancha del jueves en Asunción, donde se resolverá al semifinalista de la Copa Libertadores. Así, el entrenador del Millonario guardará a varios titulares.

El chileno Paulo Díaz, único refuerzo de River para esta temporada, debutará oficialmente luego de haber estado en el banco de suplentes contra Cerro Porteño. Justamente su compañero de zaga será Javier Pinola, que se lesionó en la ida de los octavos de final de la Libertadores ante Cruzeiro y luego de un mes está en condiciones de reaparecer.

De los habituales titulares, el arquero Franco Armani va a continuar en su puesto, mientras que el mediocampista mendocino Enzo Pérez también jugará, porque está suspendido por acumulación de amarillas para la revancha en Asunción. Otro que podría repetir sería Ignacio Fernández, a quien la seguidilla de partidos suele jugarle a favor para ganar rodaje.

(*) Esta nota fue publicada en el Diario PERFIL.

Archivado en: , , , , , , ,
Clubes:

 

 

Opinión