La final de la Copa Libertadores entre River y Flamengo se jugará en Santiago de Chile y la Conmebol ratificó al Estadio Nacional de la capital chilena como sede, pese al grave conflicto social que se vive en el país sudamericano.
Ante la consulta sobre un eventual cambio de escenario de la final que se jugará el sábado 23 de noviembre a las 17.30 horas, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, contestó: "Es la sede para la final de la Libertadores, eso está definido. Se van a recuperar de lo que están viviendo".
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El titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol habló en el programa radial de Paraguay Fútbol a lo grande (AM 1880) y, además de confirmar la sede de la final, dijo que los finalistas de la Libertadores se llevarán el 25% de la recaudación de entradas.
Por otra parte, Domínguez reveló que posiblemente vuelva la tradicional Supercopa, que tenía como participantes a los campeones de la Copa Libertadores.
"Estamos planteando reeditar la Supercopa y estamos viendo para que se dispute en diciembre y luego en enero la parte final en un solo país. Tendría dos cupos para el Mundial de Clubes", deslizó.
FH
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