En 2026 la Fórmula 1 entra en una nueva etapa. Atrás quedó la era Hibrida de 2014 que dominó Mercedes o la normativa de Efecto suelo de 2022 que dominó Red Bull, para dar lugar a una nueva era con coches más eléctricos y combustibles sostenibles, un compromiso que la F1 asumió en 2019 cuando se redactaron las reglamentaciones, de ir hacia las Emisiones 0, que comenzaron a regir el 1° de enero.
Cómo serán los nuevos monoplazas
Los coches de 2026 volverán a estar equipados con motores V6 Turbo Híbridos, pero serán 50% combustión y 50% eléctricos, serán más chicos (20 cm más cortos y 10 más angostos), más livianos (768 kg) y tendrán neumáticos más angostos (25 mm menos adelante y 30 mm atrás).
Entre los cambios más relevantes la Unidad de Potencia no tendrá MGU-H (unidad de recuperación del calor del motor) y se incrementará la potencia del MGU-K (recuperador de la energía cinética de la frenada) que entregará la mitad de la que el coche necesita.
No habrá Efecto suelo: los pisos serán más sencillos y los coches ya no dependerán tanto de la aerodinámica, sino del motor eléctrico. Tampoco habrá DRS, que será suplantado por un sistema de aerodinámica móvil en ambos alerones, que el piloto podrá accionar desde el volante en cualquier sector (bajo ciertas reglas que, entre otras cosas, disminuirán la potencia cuando se alcance cierta velocidad). No serán necesarias las Beam wings (pequeñas alas traseras al costado del difusor), las ruedas delanteras no tendrán deflectores y los espejos contarán con luces para aumentar la visibilidad, en caso de contratiempos climatológicos.
Los coches usarán combustible sostenible, optando algunos por biocombustible (derivados de desechos orgánicos) y otros por combustible sintético, ambos desarrollados por sus proveedores: Petronas para Mercedes y sus equipos cliente (McLaren, Williams y Alpine), Shell para Ferrari y sus equipos cliente (Haas y Cadillac), Aramco para Aston Martin, Castrol para Audi y Mobil para Red Bull.
Modificaciones al Reglamento
Con cada cambio la FIA, ente regulador de la F1, intenta innovar, hacer que los coches y circuitos sean cada vez más seguros para los pilotos y eliminar zonas grises del reglamento que dejan librada a la interpretación de los ingenieros hasta dónde pueden llegar con el desarrollo, que a veces roza la ilegalidad y les dice a pilotos y equipos qué pueden hacer y qué no en el marco de un evento de F1.
Es improbable que este año se modifique el Reglamento Técnico, a pesar de la polémica por los motores de Mercedes y Red Bull, que encontraron la forma de aumentar la potencia del motor de combustión (modificando la relación de compresión) y fueron denunciados ante la FIA por Honda, Audi y Ferrari.
Pero sí hubo cambios en el Reglamento Deportivo hechos por Mohamed Ben Sulayem, para despejar dudas sobre acciones en pista, que motivaron revisiones en 2025 y aumentar la recaudación del organismo.
Una de las primeras medidas, muy esperada por los equipos, fue el aumento del presupuesto anual que se elevó de 145 millones de dólares a 215, debido a la inflación y el aumento de costes, anuncio que había realizado Federico Lodi, director de Finanzas de la FIA en septiembre de 2025. En cuanto a los cambios que implementó el presidente de la FIA, se refieren básicamente a la aplicación de sanciones y su durabilidad, la revisión de las mismas post carrera, con la incorporación de un pool de comisarios que investigarán protestas formales (una novedad en la F1) y el aumento de las multas económicas en 10 veces el valor actual.
Sanciones en carrera y revisión
Si un coche cruza la línea de control bajo bandera roja, la vuelta se invalidará. El incidente que motivó este cambio fue el del GP de Emilia Romaña 2025 (Imola) cuando el piloto de Haas Oliver Bearman cruzó la meta apenas 3 segundos después de que los comisarios colocoran una Bandera roja por el accidente de Franco Colapinto. Haas apeló diciendo que el piloto no tuvo tiempo de reaccionar.
Las sanciones de puestos en la parrilla caducarán a los 12 meses de haber sido aplicadas. Un cambio motivado por el incidente entre Valtteri Bottas, cuando corría en Sauber y Kevin Magnussen (Haas) en Abu Dhabi 2024 que le valió una sanción de 5 puestos en la parrilla que no pudo cumplir al quedarse sin asiento en 2025. Ahora, con la sanción vigente, Bottas debutará como titular de Cadillac en Australia, penalizado.
Modificación al Art 14.1.2 . Este artículo prevé una revisión de las sanciones aplicadas por los comisarios y la corrección según sea el caso, pero sólo si aparece algún elemento relevante que no tenían al momento de emitirlas, que hasta ahora en el 99% de los casos eran desestimadas. Este cambio vino por la sanción a Carlos Sainz (Williams) en el GP de Países Bajos 2025, tras un incidente con Liam Lawson (Racing Bulls). Williams la consideró injusta (10 segundos y 2 puntos en la Superlicencia) y luego de apelar le restituyeron los 2 puntos, pero los 10 segundos perjudicaron el resultado para el piloto español.
Protestar será más caro
Otra de las modificaciones es el aumento significativo de tasas por protestas y apelaciones. Hasta ahora, los equipos tenían derecho a protestar abonando a la FIA una tasa que en 2025 era de 2000 euros, otros 2000 por derecho a revisión y 6000 como depósito, que les sería devuelto si la protesta era válida, pero en 2026 la tasa por protesta y el derecho a revisión se fijó en 20 mil euros en cada caso, más una tasa extra de apelación NO reembolsable con un depósito de 20 mil euros.
En caso de Protestas Técnicas los comisarios podrán exigir un depósito adicional por costos de desmontaje, que será descontado del límite presupuestario, algo que claramente tiene como finalidad disuadir a los equipos de ejercer su derecho a protestar.
En contrapartida equipos y pilotos exigieron saber adónde va a parar ese dinero y además han pedido a la FIA que elimine la figura de comisario permanente, colocando comisarios que roten en todas las carreras para asegurar más equidad en las decisiones, a lo que Ben Sulayem respondió “no hay presupuesto”.
Cuándo comenzarán a verse los F1 2026
Los coches de 2026, desarrollados bajo las normativas que regirán los próximos 4 años, comenzarán a verse en pista a partir de enero en los Shakedown donde pueden rodar hasta 15 km con fines promocionales (hoy Audi realiza uno en Barcelona), los Filming Day también con fines promocionales y pruebas, con un rodaje máximo de 200 km (la FIA autoriza 2 al año), en las presentaciones oficiales de los monoplazas (diseño o livery) y finalmente en los test. El primer test será en Barcelona del 26 al 30 de enero a puertas cerradas (sin acceso de la prensa) y luego en Bahrein (circuito de Sakhir) serán los test de pretemporada, que este año serán dos, del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero, antes de la primera carrera en Australia del 6 al 8 de marzo.
Por lo que se ve, será un comienzo ajetreado. Los equipos tendrán que lidiar con los nuevos motores, cuyo desarrollo se congelará luego de la homologación el 1° de marzo, los problemas que puedan surgir en los test y el avance de Mohamed Ben Sulayem con los cambios en la Reglamentación Deportiva que impone cada vez más restricciones al accionar de equipos y pilotos pero por sobre todo, los pilotos tendrán que encontrar rápidamente el ‘feeling’ con el coche para administrar el uso de la potencia que entrega el motor eléctrico, que este año adquiere mucha relevancia.
CZ
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