La Copa Argentina volvió a ser la gran protagonista de la noche del jueves: Barracas dio vuelta el partido, ganó en los penales luego de un picante 2-2 y eliminó a Temperley en los 32avos de final.
Desde el estadio Julio Humberto Grondona, en Sarandí, la gloria fue para el Guapo, que derrotó al equipo Gasolero, que jugó su primer partido oficial de este 2026.
alleres y Platense ganaron de forma agónica y avanzaron en la Copa Argentina
Aunque en la previa todas las miradas estaban puestas en el equipo de Primera División, el conjunto de la Primera Nacional logró lo impensado en el primer tiempo, arrollando a los Guapos con un 2-0.
Temperley fue superior a Barracas y, en la primera media hora de juego, llegó al primer tanto de la noche: un centro desde un tiro libre terminó en la cabeza de Valentín Aguiñagalde, quien colocó la pelota en el ángulo derecho del arco para marcar el 1-0 de manera perfecta.
Tan solo diez minutos más tarde, los dirigidos por Nicolás Domingo llegaron al 2-0 parcial: tras un gran centro desde la izquierda de Angelini, Valentino Werro irrumpió en el área chica y conectó un cabezazo cruzado para marcar el segundo de Temperley.
Ya en el segundo tiempo, Barracas pareció reaccionar tras una charla más que picante en el entretiempo y llegó al gol del descuento apenas diez minutos después del pitazo inicial.
Tras un tiro de esquina, Rodrigo Insúa lanzó el centro y encontró la cabeza de Facundo Bruera, quien descontó para el Guapo y marcó el 2-1.
A nueve minutos del final, Bruera volvió a ser el héroe de Barracas: tras otro córner, el delantero se anticipó a la defensa de Temperley y logró el empate.
Finalmente, y como suele ocurrir luego de un empate en Copa Argentina, el partido se fue a los penales, donde fue Barracas quien se impuso desde los doce pasos.
De esta forma, el equipo conducido por Insúa jugará los 16avos de final contra el ganador del partido entre Huracán y Olimpo.
La insólita situación que se vivió en el vestuario de Barracas: le pegó a un vidrio, se cortó el brazo y salió a jugar vendado
Al momento de irse al descanso, en Barracas reinaba la bronca por el resultado y el pésimo rendimiento mostrado en la cancha, y ocurrió algo impensado con un jugador del Guapo.
El hijo del técnico de la institución, Rodrigo Insúa, fue quien más enojo manifestó y, producto de la furia acumulada, el defensor rompió un vidrio del vestuario visitante, lo que le provocó un profundo corte en el brazo izquierdo.
El número 6 salió a la cancha de todas maneras, no fue sustituido y disputó todo el segundo tiempo con una venda que le cubría el brazo y parte de la mano, visiblemente afectados por los cortes y con rastros de sangre.
FMZ
España sin Rodri: ¿Cómo llega la Roja al duelo contra los campeones?
La dieta qatarí: ¿Qué comerá la Selección Argentina en su vuelta a Doha?
Boca respira: Miguel Merentiel arrancaría desde el once titular ante Vélez
El ranking de los 10 futbolistas argentinos más caros del mundo