El último día de 2011, Ezequiel Lavezzi hizo fútbol. Claro, no se trató de un entrenamiento con el Napoli, tampoco con la Selección. El 31 de diciembre el Pocho estuvo en la playa La Brava, en José Ignacio, jugando un "picadito" con su hijo Tomás y su novia, la modelo Yanina Screpante.
“Totó, ¿cuántos goles hiciste ayer?”, le preguntó la modelo al hijo de Lavezzi, de 6 años. Y “Pochito” respondió al toque: “Tres”. La tarde anterior, el heredero del delantero participó de los clásicos partidos Sub 10 entre los hijos de famosos que juegan en la cancha de Marcelo Tinelli, en La Boyita, informó la Revista Caras.
Después de una temporada más que intensa, “el Pocho” y su novia volvieron a elegir Punta del Este para despedir el año. Radicados en Nápoles, donde el ex San Lorenzo es ídolo indiscutido, Yanina volvió primero para cumplir con algunos trámites personales, mientras Lavezzi terminó de cerrar uno de los mejores años de su carrera, con su club en los octavos de final de la Champions League (algo que ni siquiera se logró en la era Maradona) y como parte integrante del plantel del seleccionado que dirige Alejandro Sabella.