jueves 6 de mayo de 2021
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RUGBY | 23-01-2020 12:00

"Sí, fuimos nosotros", la carta viral de un rugbier

El brutal asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell puso sobre la mesa la violencia de los jugadores de rugby y Tomás Hodgers hizo una sincera autocrítica.

El brutal y cobarde crimen de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell conmocionó a la sociedad argentina y hasta cerró la grieta por un pedido unánime de justicia pero también puso sobre la mesa el tema del consumo de alcohol y la violencia entre los jóvenes y especialmente de los rugbiers con múltiples y diversas opiniones pero pocas tan crudas y sinceras como la autocrítica de Tomás Hodgers, un jugador rosarino de 23 años que publicó una carta en sus redes sociales que rápidamente se viralizó.

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En el escrito, el estudiante de abogacía perteneciente al Club Atlético del Rosario repasa distintos hechos de violencia protagonizados por colegas suyos y sin mirar para otro lado llama a la reflexión, a la autocrítica y al pedido perdón como un primer paso para empezar a cambiar todo lo que está mal.

https://twitter.com/tomashdg/status/1219822072064610305

La carta completa.

Sí, fuimos nosotros

Nadie se animó a decir que fuimos nosotros.Nosotros,los que vivimos en el hermético mundo del rugby, nos convencemos de que no tenemos nada que ver con diez u once loquitos que le pegan en el piso a un pobre pibe hasta matarlo. Nos desentendemos. “Eso viene de casa”, decimos para sentirnos mejor.

Nos indignamos porque creemos que nos estigmatizan, que nos ponen a todos en una misma bolsa e intentamos impetuosamente mostrarle a la sociedad qué tan equivocada está con ese prejuicio. Argumentamos que nuestros valores son superlativos y que no existe deporte más digno y honorable que el nuestro. Decimos que es un deporte de bestias jugado por caballeros y se nos infla el pecho.

Nos llenamos la boca hablando de Nelson Mandela y del respeto al árbitro, del tercer tiempo y de la camaradería. De la buena fe dentro de una cancha y del respeto a la autoridad. Nos creemos el ejemplo y nos creemos moral y físicamente superiores al resto. Es por este narcisismo colectivo, por este convencimiento ficticio que tenemos de nosotros mismos que nadie, ni una sola persona en el ambiente rugby se animó a decir que fuimos nosotros.

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Nadie se hizo cargo ni pidió perdón. Pero sí, fuimos nosotros, los que habitamos el diminuto mundo del rugby, los que formamos a diez desquiciados que mataron con saña y odio a un pendejo indefenso. Lamentablemente también eran nuestros los acusados de violar entre cinco personas a una chica en La Plata, y los que golpearon salvajemente a un linyera en Olivos porque estaban aburridos.

También eran colegas los que abusaron de una chica en Miramar, los que le desfiguraron la cara a un pibito en Quilmes por chocar un auto y los tucumanos que casi matan a un empleado de un boliche en Pinamar. Es jugador de rugby, también, el rosarino al que filmaron golpeando salvajemente a su novia y que hoy camina como si nada hubiese pasado.Digámoslo, fuimos nosotros.

Diciendo que fuimos nosotros vamos a poder mirar a los ojos a todas esas víctimas y pedirles perdón sin vergüenza. Vamos a poder decirles que somos responsables, pero que vamos a hacer todo lo posible para cambiar todo lo mal que se está haciendo. Como jugador de rugby les pido a todos los que formamos parte de este ecosistema que seamos los primeros que denunciamos y repudiamos estas cosas, y no los principales encubridores de un amigo o conocido del club.

Tengamos los mismos huevos que tenemos en una cancha para mirar a la cara a ese padre, destruido por la muerte de su hijo por diez cobardes, y hacernos cargo. Digámoslo, fuimos nosotros, e intentemos cambiar.

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