miércoles 10 de junio del 2026

"Café veloz": la AFA se defiende

Tras las denuncias de Maradona, la Asociación del Fútbol Argentino sacó un comunicado titulado "El honor de todos a salvo". Los palos para Diego.

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Las denuncias de Diego Armando Maradona sobre un "café veloz" en el repechaje de 1993 ante Australia y el presunto permiso de Julio Grondona para que los jugadores "tomaran lo que quisieran" ante la falta de controles antidoping, sigue generando coletazos. La Asociación del Fútbol Argentino emitió ayer a la noche un comunicado en el que intenta salvar el honor de la institución y de los futbolistas y cuerpo técnico involucrados en el caso. A continuación, se transcribe dicho comunicado, titulado: "El honor de todos a salvo".

"La única razón de este Comunicado -y, a la vez, última expresión de nuestra parte respecto de este lamentable tema- es reivindicar de manera irrestricta la dignidad de personas injusta e indirectamente atacadas.

La AFA tiene la obligación de manifestar, una vez más, que se siente orgullosa de todos quienes alguna vez, en la categoría que fuere y en cualquiera de los partidos o certámenes que les toco actuar, sea de manera amistosa o en competencia oficial, vistieron o visten nuestra camiseta nacional.

Dirigentes a cargo de las delegaciones, jugadores, integrantes de los diferentes cuerpos técnicos, miembros de los departamentos médicos, empleados administrativos, asistentes de todas las áreas, han sido, siempre, cabales representantes de nuestra entidad, de nuestro fútbol y de nuestro país, tanto en el exterior cuanto en casa.

Se ha generado, en los últimos días, una minúscula controversia personal, resulta de la cual, un ex jugador, creyó que con sus dichos inexactos y mal intencionados, vulneraba o intentaba vulnerar la deportividad de una dramática clasificación frente a Australia , casi a fines de 1993, válida para la Copa del Mundo disputada en los Estados Unidos de Norteamérica en 1994.

Pensamos en todos aquellos hombres que disputaron los partidos por las Eliminatorias y decimos que todos fueron dignos, decentes, honestos y deportistas a carta cabal. Y, para la tranquilidad de ellos y sus familias, quedan eximidos de dar respuestas a lo abstracto. No hubo control antidopaje, simplemente, porque no constituía obligación reglamentaria para ese tipo de disputas.

Los controles obligatorios de la FIFA, impuestos en el Mundial de México en 1970, recién fueron de total alcance a todas las competencias fuera de los Mundiales a partir de la creación de la Agencia Mundial Antidopage (A.M.A) en 1998. De manera que no tenía sentido pactar aquello que no resultaba obligatorio fuera del marco de un Mundial durante su disputa. Solo por una cuestión de respeto y amistad, se convino previamente con nuestro eventual adversario no marcar una excepcionalidad a una regla, que no existía. Y, en cambio, hacerlo en los partidos con rivales del Continente, como una cuestión acordada obligatoriamente desde antes de los ‘80. O sea, es cierto que no hubo control antidopage frente a Australia, simplemente, porque no era reglamentariamente obligatorio.

En cambio donde resultó de obligatoriedad tuvimos el triste papel de ser uno de los tres casos entre 1994 y 2008. Durante ese período se llevaron a cabo 6384 controles antidoping de los cuales el 0,05 por ciento resultaron positivos. Uno por efedrina, uno por cannabis y uno por nandrolona. Y eso ocurrió (caso efedrina) en 1994, precisamente. Doloroso caso del que quedan eximidos de responsabilidad todos los miembros de la delegación, pues se trato de una decisión y acción personal.

Llama la atención como de un hecho público, oficial, dado a conocer previamente, publicado y dicho por la prensa de la época, se intente generar un escándalo. Y de un retruécano de dos frases se llenen páginas, aún en aquellos medios que por entonces tenían intereses a través de la explotación de los derechos televisivos , que conocían y publicaron este hecho menor y que hoy lo despliegan como información dominante desde su página tres en adelante como una cuestión nacional . Si tan solo se hubieran tomado el trabajo de ir al archivo, constatar la información publicada entonces y analizar la cuestión de hoy, habrían advertido el verdadero fondo de una denuncia insostenible. O preguntarse con preocupación, como "este hecho tan grave" se nos pasó inadvertido hace diecisiete años.

Pero el fin de esta respuesta no es la institución AFA. Antes bien, era la obligación de AFA dejar a salvo la honorabilidad de todos los que tuvieron el honor de protagonizar aquel hecho estrictamente deportivo. Y, por lo tanto, legítimamente ganado. Lo hacemos por ellos, por sus trayectorias, por sus familias y por la historia".

El comunicado de AFA marca tajantes diferencias con Maradona, a quien simplemente se califica como "un ex jugador", además de remarcar su tristemente célebre caso de doping en el Mundial del '94. Un capítulo más de un enfrentamiento que -tal cual lo adelantó la semana pasada el abogado del Diez- podría terminar en Tribunales.

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