martes 25 de junio del 2024
Copa Davis

Copa Davis: Argentina se hace fuerte de local y queda a un paso de vencer a Lituania

Gracias a los triunfos de Francisco Cerúndolo y Sebastián Báez, Argentina se encuentra a un punto de quedarse con la serie.

Mucho color, innovación y entusiasmo son las notas destacadas del inicio de la primera jornada de la eliminatoria por el Grupo Mundial I de la Copa Davis entre Argentina y Lituania. Todo esto se vivió en en La Catedral, el Buenos Aires Lawn Tennis Club, epicentro de enormes historias e históricas hazañas concretadas por el tenis argentino, especialmente por el gigante Guillermo Vilas.

Este año se ha cambiado la ubicación de los stands y accesos tanto para el público en general como para la prensa, para permitir darle una trascendencia especial a la muestra “100 años de Argentina en la Davis Cup”. Una exhibición que recorre la trayectoria de nuestro país en la competición por países más importante del mundo y que tiene como estrella central, una réplica del trofeo ganado por el representativo de la Asociación Argentina de Tenis en 2016. 

En la entrada de la muestra hay un joven caracterizado como jugador de los años 1920 con dos raquetas de madera en sus manos, que invita al público a pelotear con él, para probar si es posible hoy en día pegarle a la pelota con ese elemento mucho más pesado y diferente del que se utiliza actualmente.

En el predio también hay personajes vestidos de época que se desplazan simpáticamente por las instalaciones y se toman fotos con la gente que desde temprano se ha presentado en gran número. En las tribunas, el ambiente más ruidoso lo arman los caracterizados grupos con sus banderas habituales cada vez que juega el equipo hoy local. Por un lado, la Hinchada Argentina de Copa Davis con sus instrumentos musicales tocando entre punto y punto y por el otro, la Banda de la Fed Cup que acompaña a hombres y mujeres en sus series coperas. El público se prende a la celebración, en un clima de fiesta que le da la oportunidad de mostrar el contundente apoyo a sus jugadores, en una de las pocas ocasiones en que el formato actual permite el juego en cada.

El primer punto

La serie se abrió con los dos primeros singles. En el individual de apertura, Francisco Cerúndolo (21º del mundo) superó a Vilius Gaubas (476°) por 6-1 6-7(6) y 6-2. Un primer set aplastante y con clara evidencia de la diferencia de nivel entre uno y otro. Luego, en el segundo se enredó en errores propios y sufrió el desparpajo del rival que, sabiéndose inferior, jugó con más agresividad. Ya con un set por lado, el lituano flaqueó en el momento de cerrar el partido y le dio la chance al argentino para quedarse con el match en su sexto punto para partido en 2 horas y media de juego. 

En el tercer set, cuando Francisco quebró para colocarse 2-1 arriba por primera vez pidió el aliento del público que respondió inmediatamente, y a partir de ahí todo siguió en velocidad crucero para el argentino que después del susto de mitad de partido se afianzó y concluyó con la autoridad que indicaba la manifiesta diferencia de ranking entre uno y otro.

Una típica actuación de Cerúndolo, que muchas veces teniendo todo para desembarazarse rápidamente de sus rivales, entra en una especie de desesperación, fastidio y protesta que le quitan el foco. Por suerte, este rival era mucho menos que él y eso pesó a la hora de la definición, para dejar a Argentina 1 a 0 arriba.

La palabra de Cerúndolo

En conferencia de prensa, Cerúndolo admitió que se atrapó en el segundo set, reconociendo que “la Copa Davis es diferente, acá él no tenía nada que perder porque sabía que yo estoy 20 del mundo entonces salió a jugar el partido de su vida, a tirar sin ningún tipo de presión y vos por otro lado sabés que tenés todas las de perder. Si perdés es un papelón. Si ganás, ganaste el partido que tenías que ganar, hiciste lo que tenías que hacer, pero no es así porque aquí tenés que ganar como sea, jugás por tu país, por tu equipo y la presión está. Por ese lado uno valora mucho el triunfo. Es más sentimental.”

Respecto de su condición de favorito dada la disparidad de antecedentes y calificación con el lituano, Francisco sostuvo que “una vez que entrás a la cancha te olvidás de sí sos el número uno, dos, tres o el que seas de Argentina. Ahí lo querés dar vuelta como sea. Si jugás bien, mejor, si no,sabés que vas a tener que sufrir, que pelear. Es hermoso jugar de local, pero está la parte de la lucha el sufrimiento,y de eso se trata. Son desafíos que está buenísimo transitarlos. aprendo mucho, me enseña mucho, estoy contento y les quiero dar una alegría a todos.”

El importantísimo segundo punto

En el siguiente encuentro, Sebastián Báez (28º) se las vio con el más experimentado de todos los que participan en esta serie: Ricardas Berankis, quien sin embargo también una dura frustración cuando en el primer parcial sacaba 6-1 en el tiebreak y dejó escapar cinco puntos de set para perderlo por 6-7(6). Es cierto que previamente el argentino estaba arriba 4-1 pero esa ventaja se esfumó y su alegría recién volvió al cabo de la insólita remontada en el desempate.

El segundo set fue parejo desde el inicio, hasta que el argentino llegó a tener match point pero no pudo abrochar el encuentro y le dio la oportunidad de recuperarse al lituano, que esta vez no la dejó escapar y se lo adjudicó por 7-5.

Nuevamente a sufrir al tercer set, que se inició con un Berankis liderando por 2 a 0. Luego dando lugar a la equiparación por parte del argentino, hasta que logró quebrar definitivamente la resistencia del visitante y se llevó el set definitivo por 6-3 en 2 horas 41 minutos, dando cierre a la jornada con un sufrido pero alentador 2-0 para Argentina.

Párrafo especial de reconocimiento para el público que durante todo el día y con una gran paciencia alentó a los jugadores, que realmente necesitaron y valoraron ese apoyo.

Las declaraciones de Baéz

Luego del encuentro, el bonaerense no ahorró conceptos ni elogios con relación a lo experimentado este día, cuando expresó “Lo que se vive en la Copa Davis no se vive en ningún torneo y acá es mucho más y es un privilegio estar viviéndolo. Es un momento que voy a guardar para siempre. Agradezco a todos por venir. La gente estuvo tres horas bajo el sol. Los espero mañana, muchas gracias”.

Mañana a las 11 de la mañana será el turno del dobles, en el que la pareja número cuatro del mundo, integrada por los experimentados Máximo González y Andrés Molteni buscará asegurar la victoria argentina en la eliminatoria y así aspirar el año próximo a regresar a las finales de la competencia.

En caso de que la pareja argentina no pueda alcanzar el éxito, el capitán argentino Guillermo Coria deberá elegir quiénes se presentarán en el cuarto y el quinto puntos de la serie. Lo que es seguro es que el calor de la gente estará hasta el último punto.

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