martes 16 de abril del 2024
Tenis

Díaz Acosta y Jarry se metieron en la final del Argentina Open

Definición argentino-chilena en un certamen que trajo grandes partidos, batacazos y confirmaciones.

Ayer, luego de los cuartos de final del Argentina Open, Facundo Díaz Acosta admitió haberse sentido muy nervioso por ponerse rápidamente en ventaja por 3-0 hasta que pudo acomodarse y empezar a jugar punto por punto. Lo de hoy fue lo inverso pero con el mismo efecto emocional. Comenzó errando y perdía 2-0. Su contrincante Federico Coria también estaba errático, aunque un poco menos.

Ese inicio no hacía presumir lo que seguiría: Díaz Acosta empezó a variar el juego moviendo a su rival a ambos lados, alternando potencia y profundidad con drops y mostrando agilidad y reacción cuando Fede le jugaba corto, En suma, fue desorientando a Coria y así enhebró su remontada. El santafesino se iba dando cuenta de que no tenía por donde entrarle a Díaz Acosta y se lo vio apurado, sin encontrar el flanco débil. Así Facu fue hilvanando una secuencia de games, algunos más expeditivos que otros, pero lo concreto es que obtuvo 6 seguidos y con eso el set por 6-2.

La segunda manga mostró un panorama diferente, con cada uno manteniendo su servicio hasta el 4-3. En esos primeros games la intensidad había bajado un poco y ambos parecían estar esperando el momento. A esa altura, con el saque de Coria, Díaz Acosta sintió que era tiempo de romper y con dos tiros ganadores y otras dos pelotas dejadas en la red por Federico, el de Buenos Aires quebró y se puso 5-3 para cerrar el partido con su servicio. El último game fue parejo, con aciertos y errores de ambos, pero con Díaz Acosta sacando bien, abriendo a Coria de lado a lado y haciendo que finalmente éste estrelle la pelota en la red para dejar el pleito concluido y festejar una victoria por 6-2 6-3 que lo proyecta a su primera final a nivel ATP.

Más tarde se sinceraba Coria. “Hoy Facu me pasó por arriba. Jugó a un tremendo nivel. Vengo de jugar con un Top 20 que fue Top 10 como Norrie, y hoy lo de Fede fue superior. La verdad es que lo felicito y se lo merece porque es un chico divino.” Con esta contundencia Federico Coria sintetizó lo que según él fue la primera semifinal del certamen. 

Si bien Fede no ocultó su tristeza por la oportunidad perdida y con la que tanto soñó, de poder enfrentar a Carlos Alcaraz en Buenos Aires, refiriéndose a su actitud y la confianza que viene ganando, sostuvo que “de chico me decían dedícate a otra cosa, nunca tuve el sueño de jugar este torneo, de llegar a una final pero ahora tengo más confianza y mi equipo me hace creer en mí”.

Todo era felicidad y emoción en el rostro de Díaz Acosta, aunque también descarga, alivio luego de tanta tensión. “Fue un partido muy emocional, arranqué muy nervioso ya desde ayer a la noche, me costó un poquito dormir, sabía que podía ganar, que tenía mis chances, estoy jugando bien, lo viví con mucho nervio pero el partido me pedía mucha paciencia, entonces traté siempre de estar calmo, muy tranquilo, por momentos lo pude hacer y el resultado creo que es un poco mentiroso porque fue bastante duro, así que al menos por afuera pude mantener esa calma, quizá por adentro mi cabeza iba a diez mil pero capaz que no demostrarlo hizo que él dude un poco o erre algunas bolas que no venía errando”. 

Luego anticipó como se imagina viviendo la final y arriesgó “primero que nada voy a tratar de disfrutarlo, es mi primera final de ATP, voy a jugar de local, voy a tener el público a mi favor, dar todo, por suerte tengo la experiencia de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires que me viene bien como para no sorprenderme tanto, pero voy a tratar de seguir como vengo, enfocándome en lo mío, estar muy concentrado”.

Claro que como le ocurrió en las dos últimas rondas, podría darse el caso de que la final comience bien o mal en cuanto al score, y que cualquiera de ellas le representé un desafío mental. Anticipándonos a esas posibilidades le consultamos como trabaja con su equipo delineando la planificación ante esos posibles escenarios.

Los partidos los preparamos un rato antes, hablamos mucho de la táctica y una vez que entro a la cancha ya tengo bien claro en mi cabeza como tengo que jugar, después quizás los nervios hacen que lo pueda aplicar o no, pero en el caso de ayer arranqué muy bien y con la táctica muy clara y hoy al principio me costó un poco porque estaba tan nervioso que me quemaba la bola y no podía aplicar lo que había hablado, pero siempre trato de mirar para afuera, sobretodo cuando estoy muy nervioso y no me salen las cosas, pensar mucho en lo que hablamos antes del partido y de última morir en esa, tratar de hacer lo que hay que hacer, después si sale o no es otro tema. En los peores momentos trato de aferrarme mucho a eso, escuchar a mi equipo y jugar con la táctica”.

Argentina Open

Jarry el villano

Por tercera vez en el torneo, Nicolás Jarry era visitante en el estadio Guillermo Vilas del Buenos Aires Lawn Tennis Club. Ya le había ocurrido con Wawrinka, luego con Etcheverry y en esta oportunidad con Alcaraz. El español era ampliamente favorito para la concurrencia, mayormente local, que esperaba verlo en la final del domingo con Facundo Díaz Acosta. Pero el chileno tenía otros planes, y muchos recursos para llevarlo adelante.

Lo primero que llamó la atención es que pese a haber ganado el sorteo y teniendo en cuenta que el saque es una de las armas más poderosas con que cuenta el jugador trasandino, eligió recibir.

El inicio del primer set mostró a un Jarry impreciso, situación que no pudo aprovechar Alcaraz para quebrar y colocarse rápidamente en ventaja. Esto permitiría que el chileno se fuera acomodando y sintiéndose a gusto en base a su gran saque y drive. La tónica del partido mostraba a Jarry agresivo y al español manteniendo el ritmo, devolviendo todo, y por momentos tratando de variar esa frenética velocidad con algunos drops efectivos.

Todo transcurrió sin mayores sobresaltos, aunque con Carlos tirado un poco para atrás del court y Nico en actitud de ataque, hasta llegar al tiebreak. Allí ocurrió lo contrario de lo que habitualmente acontece con Alcaraz en los desempates. Cometió cuatro errores, si bien provocados por Jarry, que sumados a tres grandes aciertos del chileno le dieron el set a este último por 7-6(2). 

Los planes para Alcaraz habían cambiado, y ahora debía trabajar mucho si quería tener aspiraciones de final. Y así lo entendió el murciano, que salió con todo a disputar el segundo parcial. Rápidamente quebró para el 1-0 pero el chileno se recompuso inmediatamente y recuperó el saque, dejando en claro que estaba dispuesto a ir por la victoria. Ambos mantuvieron sus servicios durante los siguientes cinco games, pero en un largo octavo juego sacando el ibérico, Jarry motivó que Alcaraz dejara un par de pelotas en la red, así pudo concretar el break y quedar 5-3 de cara a un absolutamente tenso juego de saque que podría asegurarle su pasaje a la definición del certamen. 

El noveno game fue una historia en sí mismo. Tuvo de todo, incluyendo un cuidadoso umpire que bajó a verificar piques de pelotas jugadas por Alcaraz, quizás más veces de lo que lo haga en muchos otros partidos, como si quisiera asegurarse de que nadie quede disconforme ni con dudas, de que es verdad que tal o cual bola del español fue mala. Cada jugador va ganando un punto, incluyendo un magistral passing shot de Alcaraz para igual en 39 y hacer delirar al público que creía que el quiebre era alcanzable y apuntalaba al español de todas las maneras posibles. Doble falta de Jarry, break point para Alcaraz, aparecían los fantasmas.

Pero un saque ganador lo lleva al iguales, a lo que le sigue otro gran servicio que hace que Alcaraz la tire larga y llegue el primer match point. Y otra vez los fantasmas: segunda doble falta del chileno, no se puede creer. ¿Tendrá otro punto para partido? Encima, acto seguido el español ejecuta un globo maravilloso por sobre la elevada estatura de Jarry y cae claramente adentro.

Otro break point para Carlos y la gente estalla. Jarry contesta con un certero smash para igualar de nuevo y a continuación con un saque terrible que obliga a Alcaraz a dejarla en la red. Segundo match point. Ambos juegan un punto enorme que concluye con un furibundo tiro del chileno que finalmente quiebra la resistencia de Alcaraz cuando la pelota de este pica detrás de la línea de fondo.

Mientras ambos rivales van a saludarse a la red, el umpire Jimmy Pinoargote va a verificar el pique aunque nadie se lo haya pedido. El partido es historia. El 7-6(2) 6-3 marca la primera victoria de Jarry sobre Alcaraz y sella la final entre él y Facundo Díaz Acosta.

Al cabo del encuentro Alcaraz dejó algunas reflexiones sobre su inicio de temporada, el partido y el momento que atraviesa. “Hay muchas cosas que mejorar, el nivel tiene que subir, estoy jugando un buen tenis pero muy lejos de mi nivel real creo yo. Me he sentido físicamente bien, creo que eso siempre es importante y que con trabajo, con pequeños detalles a mejorar, iremos cada vez a mejor pero obviamente este tipo de derrota duele, teniendo muchas oportunidades, no aprovechándolas, hay que saber leer mejor los partidos y ya partir de ahí sé que va a ser hacia adelante, no queda otra. Es una asignatura que tengo pendiente”.

Jarry por su parte, se mostró tranquilo y satisfecho. “Fue un buen partido de mi parte, estoy contento por cómo lo resolví, contra un adversario muy difícil como lo es Carlitos así que estoy orgulloso de mi trabajo dentro de la cancha, como fui manejando las situaciones, como jugué y terminé muy bien muy agresivo, Me estuvo costando encontrar el nivel durante la semana y estoy muy contento de que lo pude hacer y por cómo saqué, porque era necesario sacar así para poder ganar el partido con alguien tan bueno como él. Si no sacaba así no iba tener chance”.

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