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27/09/2019

Las tristes historias que unen a los héroes de Colón

El abrazo de Leonardo Burián y el Pulga Rodríguez tras el triunfo ante Mineiro. / Colón

Leonardo Burián y el Pulga Rodríguez sufrieron recientes pérdidas de familiares y los homenajearon dentro del campo de juego. El emocionante abrazo.

Colón de Santa Fe hizo historia en Brasil al clasificarse por primera vez a la final de la Copa Sudamericana tras una emotiva definición por penales ante Atlético Mineiro. En los momentos claves aparecieron dos jugadores marcados por una historia triste: el Leonardo Burián y Luis Miguel Pulga Rodríguez.

El abrazo entre el arquero y el delantero al término del partido, mientras los jugadores sabaleros gritaban y saltaban con los hinchas de fondo, fue la imagen perfecta que resume la emoción y el recuerdo a sus seres queridos que ya no están físicamente, pero que quedarán en sus memorias para siempre.

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Burián, arquero uruguayo de 35 años, recibió una dura noticia el 6 de agosto cuando se enteró que su hermano Daniel había fallecido tras un accidente automovilístico en la ciudad de Melo, Uruguay.

El Cachorro, quien llegó al fútbol argentino en 2017 para jugar en Godoy Cruz de Mendoza, pretendía irse de Colón con el pase en su poder, pero la dirigencia sabalera le exigió 100 mil dólares para dejarlo libre. Burián decidió quedarse en el club y terminó siendo la figura determinante al atajar los últimos dos penales del Mineiro.

El Pulga Rodríguez dejó su amado Atlético Tucumán para afrontar un nuevo desafío en su carrera. Se mudó a Santa Fe y pagó con goles rápidamente. El 18 de septiembre perdió a su padre y decidió homenajearlo dentro de una cancha, haciendo lo que más le gusta: jugar al fútbol.

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Con el dolor a cuestas, el tucumano decidió jugar la ida de la semifinal ante Mineiro, en Santa Fe, y fue el autor del gol del 2-1 para el Negro. En Brasil, repitió la historia. Anotó el descuento sobre el final del partido y marcó el último penal de su equipo de manera exquisita.

«Es una alegría en medio de tanta tristeza. Mi viejo siempre quiso que jugara al fútbol y tuviera logros en mi carrera. No me podía quedar en casa a llorarlo, es una muestra de agradecimiento», dijo el Pulga tras el partido.

La Pulga y el Cachorro, dos personajes que entraron en la historia de Colón. Sufrieron, lloraron, se abrazaron y festejaron con los que están y los que ya no.

FH

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