domingo 25 de julio de 2021
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FúTBOL | 26-06-2021 09:05

El fin de la historia: a diez años del descenso de River

Pasó una década y Passarella sigue pagando haber sido su presidente. La condena del club y un pasado como jugador y técnico eclipsado por la debacle deportiva que se consumó el 26 de junio de 2011.

Agustín Colombo
Agustín Colombo

Periodista

En la semana de la nostalgia futbolera nacional, cuando 35 años después siguen apareciendo videos inéditos de Diego Maradona apilando rivales en México y todos volvemos a Caniggia eludiendo a Taffarel en Italia 90, la cuenta oficial de River en Twitter publicó ayer una foto que algunos hinchas tomaron como una ofensa. Con el Monumental de fondo, Daniel Alberto Passarella levanta la copa del mundo el 25 de junio de 1978: “#UnDíaComoHoy, hace 43 años, el Monumental se vestía de celeste y blanco para hacer historia”.

Pero si Passarella, acaso el mejor defensor del fútbol argentino de todos los tiempos, pasó a la historia un 25 de junio, un 26 de junio su vida se difuminó para siempre: fue el 26 de junio de 2011, hace exactamente diez años, cuando River descendió por primera vez. El Káiser, ídolo millonario como jugador y técnico, era el presidente del club.

Desde aquella tarde ruinosa, en la que la derrota deportiva contra Belgrano de Córdoba convirtió a los alrededores del Monumental en una zona de guerra, Passarella recibe un repudio proporcional a lo que significó su carrera como futbolista.

Hace un mes, de hecho, en un video por los 120 años de River, el club decidió borrarlo de su historia, algo que llamó la atención de cualquier hincha por lo burdo y discrecional. “Pienso que sí, tal vez debería haber estado, pero no sé”, le dijo Passarella al diario chileno La Tercera, luego de mucho tiempo de no dar entrevistas.

La explicación de la “omisión” en ese video, como de cualquier homenaje o repaso histórico que se hizo en la última década, es siempre la misma: si Passarella no está, es porque con los años el peso del descenso le empieza a caer a él más que a ningún otro.

“Fui el presidente del descenso de River, pero no quien lo mandó. Lo mandó Grondona. Me peleé con él, con los barras, y así me fue”, reconoció en su momento el ex capitán campeón del Mundial 78.

Se refería a su intempestiva pelea con Don Julio luego de un 0-2 con Boca en la Bombonera, en un Superclásico que tuvo un cambio de árbitro: se bajó Héctor Baldassi y se designó a Patricio Loustau.

Esa semana, Passarella estalló contra la AFA y su presidente, Julio Grondona, a quien le pidió en una reunión de Comité Ejecutivo que diera un paso al costado porque su ciclo estaba cumplido. Por ese suceso se tejieron mil suspicacias sobre los fallos arbitrales en contra de River en los partidos posteriores.

Como escribió el periodista Andrés Burgo en su libro Ser de River, en aquellos días infernales, el prólogo del descenso, Passarella era un hombre que vivía en el pasado: insistía con los flashbacks de su época de jugador, cuando era un gladiador que podía solo contra todos. Pero ya no jugaba.

Una vez consumada la debacle, su antecesor, José María Aguilar, utilizó Facebook para tratar de diluir su responsabilidad: “El descenso solo pudo ocurrir con Passarella. No conocí a ningún socio ni directivo de River en cuarenta años que no lo hubiera evitado”.

En las tres temporadas por las que River se fue a la B pasaron dos presidentes, Aguilar y Passarella, y siete entrenadores: Diego Simeone, Néstor Gorosito, Leonardo Astrada, Ángel Cappa y J.J. López, más los interinos Gabriel Rodríguez y Jorge “Tapón” Gordillo.

“Nosotros hicimos una buena campaña, lo que pasa es que veníamos con un promedio muy bajo. No le echo la culpa a nadie, pero se veía venir eso y cargaron todas las tintas sobre nosotros”, enfatizó Jota Jota. Passarella siguió como presidente del club hasta diciembre de 2013. Pocos lo recuerdan, pero no se presentó en esas elecciones: sabía que su mala imagen era demasiado alta.

Cruel en el cartel

Muchos hinchas de Boca utilizaron las redes sociales para anticipar lo que hoy se verá en muchas calles de Buenos Aires y otras ciudades argentinas: las cargadas a River por la década de su descenso, el 26 de junio de 2011, en la Promoción ante Belgrano de Córdoba, que también preparó una camiseta especial, con un parche en el que se lee: “La pirateada del siglo”.

Uno de los afiches que circularon tiene, además del fantasma que simboliza el descenso y varias imágenes del día del descenso, una frase que busca herir: “Diez años y todavía no me dijiste: ¿qué se siente? Esa mancha no se borra nunca más”.

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