lunes 15 de abril del 2024
Boca Campeón

Figal al ataque y Boca campeón

El defensor xeneize y una cualidad que resalta por inhabitual. Mientras el deber ser del zaguero es estar ordenado, tener lectura para el anticipo y evitar que a su equipo le conviertan, Figal destaca por su otra faceta.

Recibió la pelota sobre la izquierda, luego de un mal despeje de la defensa rival. Estaba en tres cuartos de cancha. Recorrió un par de metros y recortó hacia atrás, como si estuviese preparando su perfil diestro para enviar el centro. De repente, giró, pisó la pelota y salió nuevamente para adelante. Al sobrepasar la posición del marcador de punta de Patronato, envió un centro de zurda: rasante, hacia atrás y dirigido al punto del penal, donde apareció Benedetto para definir de primera. 

En el mundo del fútbol, los delanteros suelen ser los jugadores más caros y reconocidos. Probablemente, porque concretan o facilitan la concreción de lo más difícil que tiene el juego: llegar al gol. ¿Cuál es el valor para el equipo, entonces, de un futbolista que es propenso a contribuir con ese objetivo y además defiende? En ese rubro, en el presente campeón xeneize destaca a uno, por encima del resto.

Jorge Nicolás Figal es un futbolista que juega de marcador central pero que en los últimos tres partidos metió dos goles y una asistencia para abrir un partido. Es cierto, Figal tiene una base ofensiva. Llego a las divisiones inferiores de Independiente jugando como atacante, antes de que Pancho Sá lo invitara a reconvertirse en defensor.

Así debutó profesionalmente en Primera División, allá por agosto de 2014, jugando de marcador de punta y ganó dos títulos internacionales: la Sudamericana 2017 y el Suruga Bank 2018. 

El defensor de Boca es la demostración de un futbolista polifuncional. En sus últimos años jugando en la MLS le agregó una dinámica extra a su juego y con el paso del tiempo también ganó en madurez. En el Inter Miami fue cambiando de posición y de esquema dependiendo de los designios del entrenador de turno.

La diferencia entre lo pretendido por el uruguayo Diego Alonso en el 2020 y el inglés Phil Neville en el 2021 le abrió el abanico de posibilidades y esquemas. Desde mediocampista central hasta líbero, pasó por todos los sectores en defensa: jugó de lateral derecho en una línea de cuatro y de stopper invertido en una línea de tres. 

El ritmo y la intensidad de la MLS potenció su capacidad para el uno contra uno. Durante los 3849 minutos, en 46 partidos que disputó de la Liga norteamericana, en 2020 y en 2021, recibió doce tarjetas amarillas y una roja. Algunas veces su ímpetu para recuperar y la cantidad de espacios que presentaba su equipo en el retroceso, le llevó a recibir amonestaciones varias  pese a no ser un jugador violento. En el arco contrario, solo marcó un gol. 

Hoy, en Boca, es el mejor jugador en duelos ganados y además le agregó preponderancia en el área contraria. En un fútbol donde la figura del defensor con libertad total en el campo es muy rara, Figal te sorprende desbordando como un puntero izquierdo en la final de la Recopa contra Patronato. Boca ganó y salió campeón. Figal fue la figura.

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