OPINIóN | hace 3 años

La "capitulación" de Guede

El entrenador de San Lorenzo hizo el cambio necesario al volver a tener en cuenta al Pichi Mercier para hacer dupla en el mediocampo con Néstor Ortigoza.

La función principal de un conductor es guiar al grupo en la búsqueda del mejor resultado posible. Pocas virtudes son tan elogiosas para la labor, como el poder reflexionar sobre las determinaciones asumidas y estar dispuesto a modificarlas en el caso de ser necesario (incluso por otras que en primera instancia no eran consideradas). Pablo Guede, en San Lorenzo, demostró tener esa capacidad y puede de ello con orgullo jactarse.

“Ahora le toca esperar. Jugará cuando tenga que jugar. No descarto a ningún futbolista. Ha jugado de central, y lo puede hacer muy bien en esa posición” dijo Guede, a comienzo de año, cuando todos se preguntaban por la exclusión del Pichi Mercier. Para la filosofía de juego del entrenador, con presión constante y salida rápida, jugar con dos volantes centrales grandes en edad y posicionales en el juego, no iba a ser su primera opción. La idea de retrocederlo a la línea de cuatro defensores no probaba ser conveniente. El cambio de postura, entre lo que se proponía en el pasado (Bauza) y lo que se buscaba en este ciclo, demandaba mayor dinámica en el medio y en la disyuntiva entre pares, Guede priorizó a Ortigoza en detrimento de Mercier.

La Supercopa obtenida en el inicio, ante Boca (4-0), en seguida probó ser un espejismo. El equipo se asemejaba a un caballo salvaje que había sido confinado al encierro y ahora pretendían que corriese en libertad pero sin desbocarse. En los dos primeros meses dirigidos por Guede (contando Copa y Campeonato, y excluyendo la Supercopa), San Lorenzo se mostró como un equipo inestable. Jugó doce partidos: apenas ganó 3, empató 6 y perdió los 3 restantes. En ese lapso, convirtió 13 goles y le convirtieron 16. Se quedó casi fuera de la Copa, el contraste con el pasado era enorme y los números no cerraban por ningún lado.

“Cambiaré de idea tantas veces como adquiera conocimientos nuevos. Compadezco de todo corazón a los que después de haber adquirido y expresado una opinión, no pueden abandonarla nunca más” decía el naturalista argentino Florentino Ameghino y su frase puede aplicarse tanto a la vida como al fútbol. Juan Mercier no es marcador central, como en un momento dijo Guede. Ciertamente puede haber jugado bien algún partido puntual pero eso no demuestra que conoce las variables del puesto. Ausente del equipo durante todo febrero por decisión del entrenador y con algunos minutos en cancha con el equipo suplente en marzo; Pichi recién volvió a ser titular el 8 de abril, en el partido más importante del campeonato, justamente ese que le dio la chance de llegar a estas últimas fechas del torneo con posibilidades de clasificar a la final: en Mendoza, ante el puntero y San Lorenzo gano 1 a 0.

La titularidad se consumó en el Malvinas Argentinas frente a Godoy Cruz pero fue decidida en la semana previa y después del partido ante Belgrano; cuando Guede hizo algo que para muchos pasó inadvertido pero fue una decisión de enorme relevancia. San Lorenzo había arrancado con Ortigoza como único mediocentro; Blanco, Cerutti y Belluschi de ofensivos; más Blandi y Matos en el ataque: un equipo muy ofensivo y totalmente desbalanceado, que empezó perdiendo 2 a 0 y a los borbotones logró empatarlo. En el entretiempo, Guede “capituló” ante la evidencia de que seguir sumando atacantes, no lo hacía atacar mejor. Sacó a Matos (pasando a jugar con un solo centrodelantero) y colocó a Mercier atrás de la línea de volantes. Lo que para un neófito podría ser catalogado como un cambio defensivo, fue lo que hizo que San Lorenzo dominara el juego y atacara, justamente, como nunca antes. A partir de ese día, algo cambió en San Lorenzo: Mercier se convirtió en titular y el equipo priorizó el sistema táctico con un solo 9 y muchos ofensivos llegando desde atrás. Ganó todo lo que jugó por el campeonato y con la suerte en la Copa ya echada: perdió en Toluca y, con suplentes, empató ante Liga en el Pedro Bidegain.

Con un registro de seis victorias consecutivas en el campeonato, con diez goles a favor y cuatro en contra, enfrenta la recta final. Probablemente por el rival y pese a la escueta diferencia final en el resultado, San Lorenzo ante River brindó su mejor versión: muchas situaciones de gol a favor y pocas del rival; triangulaciones ofensivas a un toque, despliegue equilibrado en las transiciones y dominio del trámite de juego basado en un muy buen funcionamiento del mediocampo.

“Mercier se rompió el culo para estar en el equipo. Pero nunca hubo una pulseada con él” expresó Guede: casi como intentando justificarse o como si tuviese que dar explicaciones, cuando en realidad con el cambio está demostrando grandeza al reconocerse equivocado. El tándem Ortigoza-Mercier es, indudablemente, la mejor dupla de mediocentros del fútbol argentino de los últimos veinte años y poco tienen que envidiarle en cuanto a funcionamiento al recordado tridente del Barcelona: Busquets-Iniesta-Xavi. Ya sé que sonará exagerado pero tómese unos minutos para pensarlo y verá que no lo es tanto.

Más en

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario

equipo Pts. Pj Pg Pe Pp Gf Gc Df
1 River Plate
33
17
10
3
4
32
15
17
2 Boca Juniors
30
17
8
6
3
19
7
12
3 Argentinos Juniors
30
17
8
6
3
16
12
4
4 Rosario Central
29
17
7
8
2
25
17
8
5 Vélez
29
17
8
5
4
17
11
6
Jugador Equipo Goles Jugada Cabeza T.Libre Penal
Rafael S. Borré Maury
River Plate
River Plate
10
8
1
0
1
Silvio E. Romero
Independiente
Independiente
10
3
3
0
4
Nahuel L. Bustos
Talleres
Talleres
8
7
1
0
0
Bruno A. Pittón
San Lorenzo
San Lorenzo
6
5
1
0
0
José Sand
Lanús
Lanús
6
2
1
0
3
  Equipo 17-18 18-19 19-20 Total Pj Prom.
20 Newell`s
29
29
26
84
69
1.217
21 Colón
23
41
16
80
69
1.159
22 Aldosivi
33
0
15
48
42
1.143
23 Patronato
26
33
14
73
69
1.058
24 Gimnasia
29
27
15
71
69
1.029