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01/06/2017

De Vicenzo y el fatídico Masters de Augusta

Roberto De Vicenzo (izquierda) se lamenta la chance desperdiciada en el Masters de Augusta de 1968. / Archivo.

En 1968, el golfista argentino quedó en las puertas de uno de los títulos más importantes de su carrera. Un error en la tarjeta y una muestra de grandeza posterior. El recuerdo.

Una de las historias más increíbles en la carrera profesional de Roberto De Vicenzo fue aquel segundo puesto en el Masters de Augusta, Estados Unidos.

En aquel torneo de 1968 (un año antes había ganado el Abierto Británico), el argentino terminó la competencia con una tarjeta de 66 golpes, cuando en realidad habían sido 65. Un involuntario error Tommy Aaron, el encargado de llevar la estadística privó a De Vicenzo tener chances de consagrarse en Augusta.

“Yo soy el único culpable”, se limitó a decir De Vicenzo, dando muestras de su caballerosidad, cuando bien podría haberle caído a Aaron por haber anotado cuatro golpes en lugar de tres en aquel hoyo 17. El argentino tampoco se dio cuenta y firmó la tarjeta.

“En mi fuero íntimo sigo creyendo que todo pasó demasiado rápido como para perder por el solo hecho de firmar algo que no era lo real. Y lo real fue que yo hice 3 en el hoyo 17, no porque lo diga, sino porque tengo a 20 millones de testigos, 20 millones que siguen creyendo que el torneo no tiene un ganador, sino dos ganadores”, le dijo De Vicenzo a la revista El Gráfico.

Por último, el mejor golfista argentino de todos los tiempos, le dejó un mensaje a Aaron. “Yo no dudo de su honestidad. El no sumó la tarjeta como se ha dicho por ahí. Su error fue anotar cuatro golpes en lugar de tres. Fue un error honesto y no puedo pensar de otra manera. El perjuicio es mutuo. Aaron se desesperó cuando se comprobó la falta y reclamó ante los oficiales el reglamento. El tampoco podrá olvidar este torneo”, expresó.

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2 pensamientos en “De Vicenzo y el fatídico Masters de Augusta”

  1. VIVIR DE EMBOCAR LA PELOTITA EN UN HOYO.
    Y GANAR MILES Y MILES DE DOLARES, VIAJAR POR EL MUNDO ETC. LINDO CURRITO DON ROBERTO. BUENO AL MENOS LA VIVIO MUY BIEN Y LA DISFRUTO…DESCANSE EN PAZ.

    1. Qué pobre infe liz que sos.
      Tu mediocridad te impide hacer una tarea que te guste y que, a su vez, te deje vivir cómodamente.
      Seguro odiás cada día de tu vida porque no servís para nada.

Los comentarios están cerrados.

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