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23/01/2015

Basile, sobre el Mundial ’94: “Nos sacó la FIFA”

Alejado del fútbol, Coco Basile disfruta de su familia en Mar del Plata. //Gentileza Diario La Capital

El Coco brindó una entrevista al diario La Capital de Mar del Plata y repasó sus vivencias como jugador y técnico. La eliminación en Estados Unidos todavía le duele.

Hace unas semanas, Alfio Basile anunció públicamente que se retiraba del fútbol. Pero fue sólo eso, oficializar lo que parecía evidente desde la dolorosa salida de su Racing querido, donde había llegado lleno de ilusión y se terminó yendo a los pocos partidos, tras ser goleado por Independiente y con un vestuario en llamas por problemas internos.

Ya más relajado, de vuelta en Mar del Plata como turista después de veinte años, el Coco fue entrevistado por el diario La Capital de esa ciudad, y como siempre que habla de fútbol, dejó varias perlitas para los amantes del deporte más popular.

Mundial de Estados Unidos 1994.”Es jodido decir esto en el ambiente del fútbol pero yo tenía una fe enorme de que éramos campeones del mundo. Tenía la sensación de que con este equipo le gano a todos”.

Con la misma energía con la que relata la confianza que le tenía a su Selección, explica los motivos del final tan distinto a lo que él había soñado. “Estoy convencido de que nos sacó la FIFA. Era el último Mundial de Havelange y el tipo, antes de retirarse, se quería ir campeón mundial. Y cuando nos vieron jugar a nosotros otra vez dijeron ‘con estos tenemos que hacer algo’. ¿Vos te crees que lo de Maradona fue fruto de la casualidad? Yo no me la como esa. Después que vino esa toma de mierda, cuando Diego vino a gritarle el gol a Grecia a la cámara, estos dijeron: ‘¿este que tiene?, se los comió a todos en el minuto 94’. ‘Estos salen campeones otra vez’, seguro dijeron. Se nos vino el mundo abajo. A las 10 de la mañana teníamos que ir a hacer la defensa con el doctor Ugalde y Julio nos paró y nos dijo que ni vayamos. Y nos dio la orden de que teníamos que sacarlo de la delegación, como hicieron con Luis Suárez ahora. No podía ni convivir con nosotros. Porque si no cumplíamos, nos suspendían para el próximo Mundial”.

Su salida de la Selección en 2008. Basile nunca lo nombra pero da a entender que el protagonista que termina provocando su renuncia se repite de la anécdota del Mundial ’94 cuando menciona que Maradona visitó al plantel que ganó los Juegos Olímpicos en Beijing.

“Yo sé todo pero me la comí, no puedo hablar. Me lo llevo a la tumba. ¿Por qué me voy a ir yo? ¿Porque como vidrio? Noooo…Ya está. Yo siempre sé cuando me tengo que ir, y cuando a mí me hacen una jugada mala no hay retorno… Por ahí a otro para que deje la Selección hay que pegarle un balazo. Vi algo que no me gustó y me fui. Yo ya sabía que me iba después de Chile, ganando o perdiendo, no pasó por el resultado. Y me fui por todo lo que se fue gestando, por todo lo que yo sabía. Porque yo le digo a ustedes los periodistas, ‘ustedes tienen alcahuetes’. Y se reservan, por lógica, como debe ser, la fuente. Y nosotros tenemos tantos o más fuentes que ustedes. Los entrenadores tenemos más alcahuetes que ustedes”.

Las alegrías que le dio el fútbol. Inevitablemente el Coco recuerda su época como futbolista con el Racing campeón intercontinental y Huracán del ’73 como los puntos más altos de su carrera, pero por algún motivo hace mayor hincapié en su etapa como entrenador. “Una de las primeras y más grandes alegrías fue la del ascenso con Racing. Ver 60.000 personas en la cancha de River, todos de Racing y saber que cumplimos el objetivo. Agarré al equipo un mes y medio para ascenderlo, ad honorem (levanta el dedo). Me concentré con ellos, lo ascendí al equipo y me fui. Esa creo que fue la mayor emoción como entrenador. Y después tengo varias. La primera Copa América, la del 91…Lo de Boca, que ganamos todos los campeonatos…”.

Su retiro. Sin dudas que los 71 años que lleva en el lomo le pesan, pero apasionado como pocos, su alejamiento del fútbol lo explica desde un punto de vista cultural.

“Ferguson tenía 7 ayudantes. Pero ellos son manager, mandan a comprar los jugadores, son dirigentes, secretarios técnicos. Entrenador es el que entrena. Ferguson manejaba todo desde la oficina de arriba cuando entrenaban en el estadio. Pero era el capo y salía a la cancha él con el equipo, y el equipo jugaba como él quería. De todo es responsable él pero en el campo no labura. Ahí está la cultura del jugador argentino con la que chocás. La cultura de que el jugador le de pelota al que lo está mandando en el campo. Porque el jugador es ventajero. Te mide todo el tiempo, trata de sacar la mayor ventaja posible de todo. Yo también lo hacía. Si te la podés rebuscar entrenando menos mejor…”.

“En el fútbol tenés que estar con todas las energías. Como dijo una vez Bielsa, y ahora algo parecido ocurrió con Sabella. Si vos no tenés energía no podés trabajar, te tenés que ir. Yo las energías para el campo las perdí. Yo ya no puedo correr a la par de los jugadores como hace “el Cholo” Simeone. Tenés que entrenar con ellos a la par. No puedo por una razón física directamente…”

Su familia. Si su retiro del fútbol le dejó alguna sensación de vacío, Basile tiene muy claro como combatirla. “Los nietos son los hijos que no disfrutaste. Vos estás en la época joven, laburás, estás poco con lo hijos. Y es una cagada eso. Más el jugador de fútbol y el entrenador. Estamos poco tiempo en casa. No convivís mucho con tus hijos. En cambio con los nietos es lo más grande que hay, porque ya estás grande, tenés tiempo para todo, convivís más en el día a día con ellos. Uno los lleva a pasear, y uno disfruta lo que no pudo disfrutar con los hijos. Y los pibes te matan, son extraordinarios…”.

 

 

 

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