martes 18 de mayo de 2021
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FúTBOL | 30-09-2020 23:26

Julián Álvarez, dos goles y otra noche consagratoria

El joven de 20 años fue clave en el triunfo ante San Pablo, en la cancha de Independiente, con el que River aseguró su clasificación a los octavos de final de la Libertadores.

En estos días fue noticia porque le regaló a su entrenador de Calchín, el pueblo cordobés donde nació y se crió, una camioneta. Fue a modo de agradecimiento por todo lo que hizo por él. Pero más allá de esos buenos gestos, Julián Álvarez sigue siendo noticia por lo que hace adentro de la cancha con la camiseta de River: si en las semanas anteriores había convertido contra San Pablo en Brasil y Binacional en Perú, esta noche brilló en el triunfo por 2-1 ante San Pablo en la cancha de Independiente.

Álvarez ya es el goleador del conjunto de Marcelo Gallardo en la Copa. Hoy hizo los dos goles millonarios ante los brasileños y fue clave en el triunfo que le aseguró a River un lugar en los octavos de final de esta Libertadores sin público en sus tribunas, con muchos equipos de relleno y que de a poco va perfilando a los principales candidatos para llegar a la final, que en principio se jugaría en Río de Janeiro.

El primer gol de Álvarez fue de laboratorio. Una muestra cabal de lo que puede hacer este equipo de Gallardo. En total hubo 17 pases. La tocaron casi todos los jugadores del equipo. De arriba hacia abajo. De derecha a izquierda. Álvarez le puso el sello, pero la obra fue colectiva.

Si Álvarez es definido como callado y tímido, un chico que ama volver a su pueblo para ser una más, adentro de la cancha es lo opuesto y claramente marca una diferencia. Para Gallardo es una de las piezas que está renovando al equipo. La mejor manera de reemplazar y olvidarse de Juan Fernando Quintero, ahora en el Shenzhen FC de China, y de Exequiel Palacios, en el Bayer Leverkusen.

El segundo gol, que le dio el triunfo definitivo a River, valida esa teoría: después de una buena jugada de Suárez, Álvarez apareció de frente al arco para romper la paridad transitoria.

Fue un primer tiempo con un dinamismo más propio de la Champions que la de Libertadores. River demostró que está en un nivel superior al de la mayoría. San Pablo, acechado porque una derrota lo dejaba afuera, también apostó todo lo que tenía. Quizás por ese desgaste en la primera etapa, la segunda fue más tranquila.

Álvarez tuvo menos participación y salió a los 70 minutos, reemplazado por Paulo Díaz, acaso para fortalecer el sistema defensivo del equipo de Gallardo. A esa altura, era lo que más importaba: Álvarez ya había dejado su impronta, otra vez, en una noche de Copa.

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