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30/01/2016

Primera B Nacional: el déficit no se ve por TV

Sin gente. Boca Unidos en acción. Las canchas vacías no ayudan. //CEDOC

El Gobierno le soltó la mano a la categoría: le sacó los beneficios del Fútbol para Todos y agravó una vieja crisis. Sin pantalla, se caerían los sponsors. Todos los clubes son deficitarios.

Los números de la Primera B Nacional se están yendo al descenso. Y aunque existen matices, los 22 clubes que este fin de semana inician el torneo afrontarán el año con una misma misión: atenuar, al menos un poquito, sus déficits, lo que para algunos resulta prácticamente imposible. Para colmo, con los ingresos de la televisación en un limbo, los dirigentes se sienten resignados.

“Es una situación desesperante. Porque si no tenemos pantalla, la categoría desaparece”, dice a PERFIL Daniel Ferreiro, vicepresidente de Nueva Chicago y representante de la B Nacional en la AFA.

En los presupuestos de todos los clubes, sean grandes o chicos, el mayor ingreso era del Fútbol para Todos, que en 2015 les pagó 600 mil pesos por mes (7.200.000 anuales). A diferencia de lo que sucede en Primera, donde el aporte de la televisación está sectorizado en cuatro grupos, en la B Nacional todos los equipos cobraban lo mismo. Para los que bajaron –Nueva Chicago y Crucero del Norte– es un golpe fuerte: embolsarán, en caso de que se mantengan los importes, 40% menos de lo que cobraban en la A.

Pero la situación puede ser dramáticamente peor si no hay ninguna empresa que adquiera los derechos para televisar el torneo. Luego de que el Gobierno, en su afán por recortar los gastos del Estado, le devolviera a la AFA la potestad para negociar la televisación de esta categoría, los dirigentes comenzaron a hablar todos los días con varias empresas, que todavía están lejos de igualar lo que aportaba el FpT. TyC Sports es una de las interesadas, pero no la única. Dos dirigentes le reconocieron a este diario que hay otro grupo (“un operador local con un fuerte apoyo de una señal internacional”) en las conversaciones.

Desde TyC Sports subrayan que la AFA “está pidiendo algo que no lo vale”, aunque aseguran que el arreglo está más cerca que al principio. Y argumentan que para los cableoperadores la B Nacional no es “un producto valorizable por el cual tenga sentido poner plata”. Aun así, la empresa que televisó esta categoría hasta el descenso de River se muestra interesada en recuperarla: hace una semana, aseguran, la diferencia era “imposible”; hoy no lo es tanto.

Mientras tanto, este fin de semana, a modo excepcional, algunos encuentros serán televisados por DeporTV, la señal estatal de TDA.

Si no hay acuerdo, y a partir de la segunda fecha el torneo se queda sin cámaras que lo televisen, los dirigentes pronostican una caída en dominó de buena parte de sus patrocinantes, ya sea en las camisetas como en los estadios. La explicación es lineal: casi todas las empresas que invierten publicitando en los clubes lo hacen principalmente por sus apariciones en tevé. Pero sin tevé, no hay sponsors.

Cuentas en rojo. “Las pérdidas dependen de las aspiraciones de cada equipo. Varían según el valor que tenga el plantel que se arme para cada torneo”, cuenta Julio Torgnielli, tesorero de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, uno de los clubes poderosos que este año aspiran a subir a la A. “Hay un desorden generalizado, pero que se evidencia mucho en los clubes más antiguos de la categoría, los directamente afiliados”, grafica José Fiorovic, presidente de Juventud Unida de Gualeguaychú, uno de los más nuevos en la división.

Los sueldos en el fútbol del ascenso, así como en la Primera, se regulan por un extraño rasgo unitario: los jugadores de las provincias, aseguran los directivos, cobran menos que los del Area Metropolitana, lo que les permite a la mayoría de los clubes del interior mantener las cuentas más o menos en orden. Los clubes porteños, para colmo, tienen otro gasto muy desigual si se lo compara con el de otras regiones del país: los costos de los operativos policiales, que en Capital y el Conurbano llegan a triplicar a los de las otras provincias. Esta semana, tras el anuncio de que el Estado se haría cargo de esa tarea, hubo alivio en ese sentido.

Ferreiro asegura que las pérdidas de los clubes en la B Nacional van de un millón a tres millones de pesos por mes. Y coincide con Torgnielli al afirmar que el amperímetro lo mueve la masa salarial de cada plantel.

Los dos clubes de Entre Ríos, Juventud Unida y Atlético Paraná, tienen una lógica distinta a la de la mayoría: las comisiones directivas arman un presupuesto, y a partir de allí salen a buscar refuerzos para cada temporada. El sueldo más alto en esos clubes es de 60 mil pesos. Gimnasia de Jujuy tiene el techo más alto: el jugador mejor pago gana 100 mil pesos por mes. En Chacarita o en Chicago, el número es superior.

Los jujeños y los entrerrianos, como casi todos los que tienen una provincia detrás, cuentan con el apoyo de sus gobernaciones. Gimnasia, por ejemplo, recibió en 2015 cuatro millones de pesos por tener en su camiseta “¡Viva Jujuy!”. Este año aún no saben qué pasará: si bien el gobernador Gerardo Morales prometió que sostendrá el acuerdo, los números pueden cambiar. Para bien o para mal.

Esta nota fue publicada en la Edición Impresa del Diario Perfil.

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