jueves 13 de junio del 2024
Opinión

Aún quedan muchos pasos por dar…para Xabi y el Leverkusen

Con su victoria en la final de la Copa de Alemania contra el Kaiserlautern, el equipo de Xabi Alonso cerró la mejor temporada invicta de un equipo de fútbol de la elite europea.

Fueron cincuenta y tres partidos disputados, dos títulos conseguidos, cuarenta y tres triunfos, nueve empates, solo una derrota y un largo invicto (51 juegos). De esta forma, el Bayer Leverkusen (23/24) quedó en la historia y relegó al record de encuentros invicto de Benfica (48) y Juventus (43) en temporadas anteriores.

“Aún quedan muchos pasos por dar”, supo decir Xabi Alonso hace casi una década, exactamente el 7 de enero de 2016, cuando retomaba los entrenamientos del Bayern Múnich (bajo la dirección técnica de Pep Guardiola) en Doha. “Dejemos la entrevista para más adelante. Recién volvimos de las vacaciones y aún necesito algo más de tiempo para hablar mejor alemán porque cometo muchos errores”. Lo dijo en casi un perfecto alemán que sorprendió a todos antes de pasar responderle a los medios en inglés. Su nivel de exigencia personal, ya era más alto que el estándar. En ese momento, apenas llevaba un año y cuatro meses jugando en Alemania. 

El Leverkusen de Alonso ha revolucionado al futbol europeo con sus altos niveles de posesión, sus laterales transformados en atacantes goleadores y un estilo de pase directo muy definido. En una temporada histórica, solo se le escapó un logro: la final de la UEFA Europa League contra el Atalanta. Ese logro no era ganar una final sino algo verdaderamente difícil, porque si bien existen equipos que han ganado el “triplete” de la temporada (Liga local, Copa local y Copa continental) nunca nadie jamás pudo ser campeón invicto de las tres y el Leverkusen estuvo a un paso.

Durante la temporada, se pelearon entre el Bayern Munich y el Liverpool para llevarlo pero él decidió quedarse. Anunció rápidamente que continuaba, porque todavía habían cosas para conquistar.

“Impresionante” así supo definirlo su compañero Philipp Lahm, capitán del Bayern Múnich y de la selección alemana, al español. “Impresiona ver lo rápido que ha aprendido el idioma y el rendimiento futbolístico que tiene en campo. En el vestuario, siempre habla en alemán. Es único.” 

Dice el refrán que uno juega al fútbol cómo vive y vive como juega. Lo que apunta a poner en análisis lo difícil que resulta no vislumbrar, a partir de actitudes dentro y fuera del campo, los rasgos de origen que están detrás de los protagonistas.

Xabi Alonso es hijo de un exfutbolista de la Real Sociedad y hermano de otro. Nació en Tolosa, una ciudad del interior profundo del País Vasco, a varios kilómetros de San Sebastián, donde se hablan indiscriminadamente español y euskera. Por lo tanto, desde una edad temprana, estuvo expuesto cotidianamente tanto al bilingüismo como al fútbol. Si a esas condiciones de base, le agregas un buen biotipo y mucha voluntad: el cielo es el límite.

En su primer paso como entrenador, en las juveniles del Real Madrid, dijo en inglés en su masterclass para The Coaches voice: “Cambio de esquemas porque quiero que los jugadores estén expuestos a distintos estímulos, para evitar que solo sepan que hacer en una sola situación. Cuando logras que ellos asimilen las ideas, te crean y las lleven a cabo, lograste todo como entrenador.”

Xabi did it.