viernes 12 de julio del 2024
Opinión

El fútbol argentino y el caso de Gregorio Samsa

Un arranque prematuro, con una secuencia de encuentros casi sin solución de continuidad y a puro empate comenzó la primera fecha de la CLPF 2024. La competición argentina sigue dando muestras de su metamorfosis.

Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto. Hallábase echado sobre el duro caparazón, le costaba moverse y se cuestionó: "¿Qué me ha ocurrido?".

Lo mismo podría cuestionarse el fútbol argentino, al despertar una calurosa mañana de lunes de enero viendo como ya arrancó a todo ritmo el campeonato con un éxodo de jugadores, con caras cada vez menos reconocidas y algunos pocos estadios nutridos de público pero con muchos más vacíos.

Hubo un tiempo donde, en esta etapa de enero, se jugaban los clásicos amistosos veraniegos con públicos de ambas parcialidades, para luego disputar un formato de competición de veinte equipos que jugaban todos contra todos de local y visitante repitiéndose año a año. En esos momentos, el fútbol argentino era muy competitivo en Sudamérica y sus equipos tenía la impronta de principales animadores continentales.

Como le ocurrió a Gregorio, tras la metamorfosis, por distintos motivos, el torneo argentino empezó perder su lugar de hegemonía y a experimentar una creciente desconexión con su entorno. Dejó de ser el trampolín para saltar a Europa y los futbolistas locales empezaron a priorizar la salida antes que los vínculos institucionales.

En este año, ese contexto de fuga novelesca de jóvenes talentos, se ve actualmente en la partida de Valentín Barco desde Boca al Brighton. También pudiéndose sumar la salida de Prestianni y Castro de Vélez a Europa.

La denominada Copa de la Liga Profesional de Fútbol 2024 arrancó con un fixture demoledor: desde el jueves 25 de enero cuando inició hasta el martes 20 de febrero habrá partidos de primera división todos los días salvo el viernes 2, miércoles 7 y el viernes 16 de febrero

Si a eso se le suma el éxodo de jóvenes figuras, la etapa veraniega  y las repercusiones que generan las dificultades económicas del país, la primera fecha de la Copa de la Liga Profesional 2024 daba sus puntapiés iniciales sin grandes garantías de espectáculo.

A su vez, la programación del debut de Deportivo Riestra, con sus antecedentes defensivos de partidos cerrados y con poco futbol, fue premonitoria de una jornada de fin de semana con muchos empates y pocas emociones.  A la paridad sin goles del Malevo ante Instituto en Alta Córdoba, se le sumó el mismo resultado en Tigre y Sarmiento y el 1-1 de Rosario Central vs Atlético Tucumán.

Finalmente, de los catorce encuentros de la fecha, seis terminaron igualados con tres 0-0. Para colmo, en ningún encuentro se marcaron más de dos goles. Las victorias 2-0 de Huracán sobre Banfield y Lanús sobre San Lorenzo y Godoy Cruz sobre Defensa fueron de lo más abultado. Un comienzo poco prometedor que deja latente una pregunta.

¿La identidad del fútbol argentino se construye y se sostiene a partir de lo que muestra su selección argentina campeona del mundo, de lo que se vislumbra por la performance de sus selecciones juveniles o de lo que proyectan sus equipos en su torneo local y las del continente?

JMH

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