domingo 23 de junio del 2024
Fútbol Internacional

El presidente de Peñarol rompió el silencio y habló tras lo sucedido en el Gigante de Arroyito

El directivo uruguayo se refirió a todo lo sucedido durante el debut de su equipo en la Copa Libertadores de América.

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Ignacio Ruglio, máximo directivo de Peñarol entregó sus apreciaciones tras lo ocurrido con su equipo en el estadio Gigante de Arroyito durante el cotejo en el que su equipo perdió 1 a 0 ante Rosario Central en duelo correspondiente a la primera fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores de América.

El presidente de la institución charrúa le aseguró a TyC Sports que este tipo de incidentes se habrían podido evitar. "Ya había empezado hace varios días. Lo habíamos dicho y dejado por escrito, era una locura el espacio que le dieron a Peñarol para 2800 entradas. Era imposible que ahí entraran 2800 personas. Después también dejamos por escrito y, en las reuniones de seguridad hablamos claro, era imposible que nos pusieran abajo con gente arriba y que pusieran vallado arriba", dijo.

"Nos sacaron a dar una vuelta por todo Rosario. Estando a 12 cuadras del estadio nos hicieron llegar 20 minutos tarde", agregó con relación a lo procedimientos realizados por las personas que estuvieron a cargo del operativo de la recepción de los hinchas visitantes.

Ruglio en este mano a mano con el medio de comunicación argentino sostuvo que Maximiliano Oliviera se encuentra en buenas condiciones y que no tiene ningún hueso roto.

"Ver lo que habían tenido que vivir, que las vallas cayeron desde arriba, y después cuando los jugadores van a saludar a la hinchada recibir una piedra de ese tamaño. Fue una locura. Veremos ahora. Hay que tener dos días en el fútbol para saber que esas vallas iban a volar a la gente", afirmó.

Con respecto a una posible sanción para el equipo argentino, el mandamás del Manya aclaró que esto es un asunto que le corresponde a la Conmebol y sus respectivas autoridades.

"Ellos sabrán lo que tienen que hacer. Nosotros queremos ver es qué pusieron en el informe y lo que nos tocó vivir, lo que le tocó vivir a Maxi. En los tiempos que corren es una locura. Le pasó a un centímetro del ojo. Son cosas que no deberían pasar. Se la tiró a ocho metros y de frente, sin un alambrado ni nada. No deberían pasar en estas épocas. No soy yo quien tiene que poner las penas ni multas", enfatizó.

GM

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