martes 3 de agosto de 2021
Perfil

FúTBOL | 15-03-2021 20:30

Nos robaron la fiesta pero el espíritu sigue vivo

El clásico de barrio volverá a jugarse en San Martín, donde el Bohemio sumó sus últimas dos victorias ante su eterno rival.

Todo empezó con una pelota y un inflador allá por 1904 cuando un grupo de pibes decidió fundar Atlanta para jugar a la pelota. De ese espíritu de barrio, de la pelota de tiento, camisetas desteñidas poco y nada queda. Hoy el sistema, la televisión, la violencia y la pandemia se devoraron lo poco que quedaba de aquellos tiempos en que jugar a la pelota era una fiesta.

Esa fiesta que se transformó en una tremenda impotencia la última vez que fui a la cancha de Chacarita para disfrutar de un clásico en el Nacional B y que hacía siglos no se jugaba.

Como no recordar el desborde de violencia en 2012 cuando un grupo de enajenados mentales se descolgó de la tribuna local de Chacarita para atacar y lastimar a dirigentes y jugadores de Atlanta que estaban acompañando al equipo. Desde la platea pude ver perplejo como trasladaban a los heridos a los vestuarios y desde lo alto le arrojaban objetos punzantes para seguir provocando daño a la gente. Un reflejo de la sociedad en que vivimos.

Luego hubo otro encuentro, que me trae un recuerdo más grato, cuando Atlanta en 2014 le ganó al Funebrero en San Martín por 2 a 1 en la Primera B. Claro que los ”primos” dirán que de los últimos 26 enfrentamientos ellos ganaron 9 y nosotros 2. Pero ojo, porque las dos últimas victorias bohemias fueron en San Martin: en 1997 y en el mencionado 2014.

Para los seguidores de Boca, River, Barcelona, Real Madrid es difícil comprender cuando aparecen hinchas de equipos que ellos mismos denominan “chicos” pero que mantienen vivo ese espíritu fundacional. En épocas en que se podía ir a la cancha (impensable cómo nos afectó la violencia en los estadios y ahora la pandemia) la llegada de un clásico en el fútbol argentino era una verdadera conmoción. No sólo por enfrentarse a tu rival de toda la vida, sino porque sabías que ese día te ibas a encontrar con los mismos se siempre. Esas caras que en River-Boca son anónimas pero que en un Atlanta-Chacarita tienen nombre, apellido y número de socio. Porque nos conocemos todos.

En este 2021 les toca a los jugadores volver a encontrarse en una cancha porque los hinchas lo viviremos desde un frío Smart-TV  bajando el volumen para callar el relato impersonal y lleno de errores de los conductores, y encendiendo la radio en el celular para seguir una transmisión partidaria, absorber un poco de aquella pasión y ese espíritu de barrio futbolero que instalaron los próceres bohemios allá a principios del siglo XX.

En esta Nota

Felipe Leibovich

Felipe Leibovich

Comentarios

También te puede interesar

Más en