Erling Haaland en su debut de la Copa Mundial de la FIFA 2026. 2 Foto: AFP
Mundial 2026

Cómo fue el primer partido de Haaland en una Copa del Mundo

En su estreno absoluto en la gran cita, el delantero del Manchester City se vistió de héroe en Boston. No solo marcó sus primeros dos goles mundialistas, sino que también participó en el último tanto definitivo y le devolvió el triunfo y el grito sagrado a su país tras casi tres décadas de sequía.

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martes 16 de junio de 2026 | 09:15

La espera terminó para Noruega y tuvo que ser de la mano de su máximo estandarte. En el marco de la primera fecha de la fase de grupos, Erling Haaland inscribió su nombre en las páginas doradas de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al anotar goles y dar una gran asistencia frente a Irak en el Gillette Stadium de Boston.

Estos gritos no fue uno más para el Androide: significó el debut goleador en una Copa del Mundo para él y, fundamentalmente, la ruptura de una maldición histórica que arrastraba su seleccionado.

El encuentro en suelo estadounidense se desarrollaba con muchísima intensidad y paridad por parte de ambos conjuntos. Sin embargo, el quiebre llegó a los 28 minutos de la primera parte, inmediatamente después del cooling break.

Tras una gran trepada y asistencia de David Møller Wolfe, Haaland utilizó su letal olfato goleador: quedó en una posición inmejorable dentro del área y solo tuvo que empujarla para batir las redes del arquero rival y estampar el 1-0 parcial.

Cuando parecía que la primera mitad se moría con el marcador apretado, la fortuna y la voracidad del goleador volvieron a jugar a favor de los europeos. Sobre el cierre de la primera parte, Haaland se aprovechó de un insólito error del arquero iraquí.

Atento a la jugada, el atacante del Manchester City presionó alto, le robó la pelota limpia en el área y solo tuvo que empujarla al fondo de la red para decretar el 2-1. Un gol insólito que no solo le devolvió la ventaja a su selección, sino que significó el primer doblete de su carrera en una Copa del Mundo.

Ya en el segundo tiempo, el Androide bajó la intensidad goleadora, pero siguió siendo determinante en la conducción del equipo. Tras el 3-1, Noruega fue en busca de un gol más sobre el final y Haaland se encargó de liderar ese impulso. Bajó una pelota espectacular de cabeza y, en contra, Aymen Hussein terminó marcando el último tanto de la noche.

El fin de una sequía de tres décadas

La conquista del atacante del Manchester City desató la locura de los fanáticos nórdicos presentes en Boston y cortó una racha negativa sumamente extensa. La última vez que la Selección de Noruega había convertido un gol en una Copa del Mundo se remontaba a la edición de Francia 1998.

Tuvieron que pasar casi 30 años y aparecer una de las bestias del fútbol mundial para que el grito sagrado de gol volviera a escucharse en el plano internacional para los europeos.

Con estos tantos, el panorama del partido cambió por completo de cara al complemento, obligando al combinado de Irak a arriesgar más en ofensiva y a abandonar su libreto conservador.

 

FMZ