viernes 24 de mayo del 2024
Opinión

Larga vida a las brujas y a los pejerreyes

Larga vida a los ex jugadores dirigentes y a los clubes como sociedades civiles sin fines de lucro. El manager ha muerto y el rol se reconfiguró como secretario técnico.

¿Qué tienen en común, en el cierre del 2023, los tres clubes populares de la ciudad de Buenos Aires, de La Plata y de Rosario y que no es haber jugado una final para obtener un título (Boca de la Libertadores, Estudiantes de la Copa Argentina y Rosario Central de la Copa de la Liga)?

Son paradigmas de un cambio de época, un cambio que se viene, donde la máxima autoridad elegida por los socios es un exfutbolista. A estas tres instituciones, hay que sumarle a Belgrano de Córdoba con el Luifa Artime ex goleador y, desde 2021, presidente. Por lo tanto, en los cuatros distritos más futboleros del país hay un club dirigido por un ex jugador.

El fútbol argentino es distinto al futbol brasileño, al fútbol inglés y al de los demás campeones del mundo. En Argentina, no hay clubes-empresas, no hay instituciones de capitales mixtos ni magnates propietarios. En nuestros clubes, las autoridades se eligen por el voto de sus asociados, mientras que en Brasil los ex futbolistas son dueños e incluso pueden comprarse los clubes en los que se formaron: como hizo Ronaldo con el Cruzeiro hace un par de años.

En este punto, es cuestión de tomarse unos minutos y reflexionar, teniendo en cuenta el DNU 70/2023 y las declaraciones recientes de los allegados a la nueva presidencia.

No sé a usted, estimado lector, pero a mí no me gustaría que un compañero futbolista exitoso se compre el club del que salimos y lo convierta en su juguete. Ahora, si me gustaría que lo dirija y si desafortunadamente no le salen las cosas bien (como por ejemplo ocurrió con Babington en Huracán y con Passarella en River), que pueda ser reemplazado en las siguientes elecciones por otro que las haga mejor.

Ni bien consumada la coronación de Rosario Central como campeón de la Copa de la Liga 2023, su entrenador Miguel Ángel Russo afirmó “Es bueno que el fútbol argentino tenga gente de fútbol con una participación mucho más directa en los clubes. Eso es bueno, más allá de que también haya otro tipo de dirigentes valorables, porque hoy hay un montón de dirigentes que fueron ex jugadores”. La institución rosarina tuvo un vuelco notable desde la llegada de Gonzalo Belloso a la presidencia hace exactamente un año.

Ocurre que los futbolistas con apetencias de conducir ya se dieron cuenta, como le pasó a Diego Milito en Racing, que el puesto de manager tiene techo bajo.  No dejás  nunca de ser un empleado y si realmente querés dejar huella, transformar, tenés que poner los pies en el barro y presentarte a elecciones.

Más allá de no ser santo de mi devoción en cuanto a sus actitudes, nunca voy a dejar elogiar y valorar la decisión de Juan Román Riquelme de salir de la comodidad del sillón, involucrarse directamente en la vida del club y haberlo hecho con seriedad y profesionalismo.

Lo de Román marca un antes y un después para las figuras. Abre puertas y descascara la imagen de esas viejas glorias del siglo pasado que habiendo terminado su carrera deportiva se quedaban pululando en el club buscando un sueldo para mantenerse y tirando piedras si no se los daban.  

Larga vida a los protagonistas que deciden jugársela, a los ex jugadores dirigentes y a los clubes argentinos como sociedades civiles sin fines de lucro.