George Russell llegó a Austin dispuesto a achicar la diferencia con su compañero Kimi Antonelli, pero para lograrlo debía ganar. Sin embargo, Antonelli, que no mostró su potencial en las prácticas (trataba de entender los cambios que habían introducido en el coche), sacó todo lo que tenía en la Qualy y se quedó con la pole. Como si no bastara, el domingo sin errores, con una impecable estrategia, también ganó la carrera y Russell no logró avanzar más allá del puesto 8, por lo que ahora está a 1 punto de su rival inmediato, Lewis Hamilton, que acumuló 241.
Y aunque los resultados no favorecieron a Antonelli, que necesitaba que Russell terminara 9° y Hamilton 5° para coronarse campeón, con una ventaja de 123 puntos y sólo 125 en juego en las próximas carreras, prácticamente se aseguró el título en México a menos que suceda algo, pero aun así tendría resto ya que es improbable que Russell gane de acá en más todas las carreras y que Antonelli no sume en ninguna.
De mal en peor
Russell arrancó 2026 con victorias en Australia, Austria y Azerbaiyán. También ganó 3 de las 6 Sprint (China, Canadá y Países Bajos) y logró varios podios, pero no fue suficiente para alcanzar a Antonelli que había acumulado 8 victorias en GP (200 puntos), una Sprint y podios. Mercedes tampoco ayudó: en lo que va de la temporada sus motores tuvieron fallas de fiabilidad, que afectaron mayormente a Russell, provocando abandonos y pérdida de valiosos puntos. Un tema no menor es el estilo de conducción de Russell que no se lleva bien con esta generación de coches a los que no logra adaptarse, mientras que Antonelli exhibe un dominio total.
Russell vs. la nueva generación de coches
Los coches diseñados y fabricados bajo las normativas técnicas 2026 con la potencia eléctrica equiparada a la del motor de combustión, requieren un estilo de conducción más agresivo, en especial a la hora de tomar las curvas, obligados por la necesidad de recuperar energía para la batería que se logra mayormente en las frenadas.
Russell toma las curvas de forma progresiva en lo que llaman ‘estilo en U’ que no es el mejor para recargar la batería. En cambio Antonelli, al igual que Hamilton, adopta el ‘estilo en V’, totalmente opuesto: entra a la curva de forma agresiva con velocidad y tras una fuerte frenada tardía sale con mucha tracción para encarar el siguiente tramo, que le da ventaja y facilita la recarga.
El estilo de Russell, opuesto al de Antonelli, le dio resultado mientras regía la normativa de Efecto suelo que terminó en 2025, donde no existía el problema de la recarga ya que el MGU-K sólo entregaba energía suficiente para mantener los sistemas del coche. Pero esta generación de monoplazas, con un motor eléctrico tan potente, requiere cambios en el estilo de conducción al que Russell trata de adaptarse. En una entrevista el piloto de Mercedes dijo “…este año hemos visto tendencias en las que mi estilo no se adapta del todo a lo que necesitan la Unidad de potencia y los neumáticos…me está obligando a pilotar de manera más consciente, lo que es un aspecto negativo…”.
Los errores le han quitado una enorme cantidad de puntos con los cuales podría haber tenido un duelo más parejo con Antonelli o estar más holgado para luchar por el Subcampeonato, los más recientes Singapur y Austin. En Singapur, la última carrera del triplete asiático, se estima que perdió 19 puntos si hipotéticamente hubiera terminado detrás de Antonelli en la Sprint y al menos 4° en la carrera, sin embargo, el panorama fue muy diferente. Un error lo llevó al muro en el 1° giro de la Sprint, el piloto dijo “mucho despliegue, me fui ancho y pisé las líneas blancas” y luego el domingo, tras salir del fondo por cambiar la Unidad de potencia, sólo pudo remontar hasta la 9° posición. En Austin (GP de Estados Unidos) no logró poner en temperatura los neumáticos en la Qualy y quedó 6° a medio segundo de su compañero y en la carrera se quedó atascado detrás del McLaren de Oscar Piastri, que terminó 7°.
La responsabilidad de Mercedes
Si bien es cierto que el modo de conducción de Russell lo predispone a cometer errores, Mercedes tiene una cuota de responsabilidad en el resultado final por no darle un motor fiable en gran parte de la temporada, porque sin importar cuán competitivo sea, nunca logrará avanzar si el motor lo deja parado cada dos por tres.
En China el coche se detuvo en la Qualy al activarse el Anti-Stall (sistema de seguridad que apaga el motor), en Gran Bretaña le faltó potencia por un problema de software, en Bélgica abandonó tras un toque con Hamilton al quedarse sin batería, en Hungría cayó al fondo de la parrilla por un problema técnico, en Mónaco perdió posiciones tras recibir un ‘drive through’ (al no cumplir la 1° sanción correctamente), en Canadá el coche ‘se apagó’ y en Malasia el motor lo dejó fuera de competencia a 5 vueltas del final.
Faltan sólo 5 carreras para finalizar el campeonato, bajo la suposición de que Qatar y Abu Dhabi se realicen, por lo que George Russell deberá esforzarse mucho para lograr el subcampeonato, en una pelea que deberá mantener con Lewis Hamilton, Max Verstappen y Charles Leclerc, que también están dispuestos a conseguirlo. Por lo pronto, desde Mercedes han dicho en Austin que, tras obtener el Campeonato de Pilotos, todos trabajarán para Russell.
Lo próximo es el GP de México, del 30 de octubre al 1° de noviembre en el circuito Hermanos Rodríguez, en el que probablemente Kimi Antonelli logre coronarse campeón y comience a definirse el Subcampeonato.
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