Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Foto: AFP
Fin de la polémica

La FIFA dio marcha atrás y canceló la privatización del fútbol: el comunicado de Gianni Infantino

El presidente de la FIFA reconoció que el plan FFE "generó divisiones que ya no benefician al deporte" y dio de baja la medida. La amenaza de boicot y la firma de un frente común entre las confederaciones sepultaron la iniciativa comercial.

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viernes 31 de julio de 2026 | 09:02

La presión coordinada del fútbol internacional surtió un efecto inmediato, drástico y definitivo. Pocas horas después de que la CONMEBOL emitiera un categórico comunicado, consolidando un frente común junto a la UEFA, la AFC y la CONCACAF, la FIFA levantó la bandera blanca y frenó su mayor proyecto de reestructuración financiera de la historia moderna.

Mediante una declaración institucional emitida de forma directa por su presidente, Gianni Infantino, la cúpula de Zúrich confirmó que retira el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).

La iniciativa pretendía comercializar hasta el 20% de las operaciones comerciales de la FIFA, incluidos derechos de transmisión, patrocinios y licencias de la Copa del Mundo, a fondos de inversión privados.

En el escrito publicado por la FIFA, el máximo dirigente suizo intentó contextualizar la intención primaria del plan, aunque terminó por reconocer que la resistencia de las confederaciones volvió inviable la propuesta.

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Gianni Infantino, presidente de la FIFA

"El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía la intención de proporcionar una base para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario. Y más aún, como dijimos desde el principio, para hacer esto solo si una mayoría de las Asociaciones Miembro de la FIFA estaban a favor y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y los actores más amplios", comenzó argumentando el titular de Zúrich.

Sin embargo, el tramo central de la declaración reflejó el impacto político que generó la rebelión en cadena de los bloques continentales. 

"Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar", admitió Infantino.

Paso seguido, la máxima autoridad del fútbol mundial dictaminó la sentencia definitiva al proyecto privatizador: "Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no avanzará".

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Con la propuesta archivada de forma irreversible, Infantino buscará recomponer el diálogo con las confederaciones continentales para evitar una fractura mayor en la gobernanza internacional.

"De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas en el espíritu de un interés compartido en nuestro deporte, y con el objetivo de continuar haciendo crecer el fútbol en todas partes, particularmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo", cerró el mandatario en su comunicado.

El desenlace marca un triunfo político de enorme magnitud para la dirigencia del fútbol tradicional. La reacción coordinada entre Europa, Sudamérica, Asia y Norteamérica demostró un límite infranqueable ante los intentos de mercantilizar los activos estructurales del fútbol.

El camino hacia la rendición: de la amenaza de boicot al pedido de explicaciones

El desenlace de esta jornada histórica es el resultado de un desgaste diplomático sin precedentes dentro del seno de la FIFA. El conflicto escaló de forma dramática cuando la UEFA amenazó abiertamente con retirar a sus 55 selecciones afiliadas de las competencias internacionales si Infantino avanzaba con la cesión de activos a capitales privados.

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A esa postura se sumaron la AFC y la CONCACAF, dejando al oficialismo sin margen de maniobra. El golpe final lo asestó la CONMEBOL, que tras reunir a su Consejo en Luque, emitió una fuerte exigencia de explicaciones sobre los mecanismos de gobernanza del proyecto FFE.

Entre las cuatro confederaciones alineadas en el rechazo sumaban 143 de las 211 asociaciones miembro con derecho a voto, una masa crítica que convertía en imposible cualquier intento de aprobación parlamentaria en el próximo Congreso de la FIFA.

 

FMZ