Lo que debía ser el retorno ordenado de San Lorenzo a las prácticas en la Ciudad Deportiva se transformó en un caos institucional. El director técnico Gustavo Álvarez presentó su renuncia indeclinable antes de iniciar el primer entrenamiento de la pretemporada, dejando al club acéfalo, desde lo deportivo, a semanas del comienzo del Torneo Clausura.
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El plantel profesional del Ciclón se presentó temprano en las instalaciones del club para cumplir con el desayuno previo a los trabajos físicos. Sin embargo, la sorpresa fue total cuando los futbolistas se encontraron con que el buffet estaba vacío de cuerpo técnico. Horas después, se confirmó que Gustavo Álvarez había comunicado de manera formal su dimisión al cargo.
La salida se originó por un cortocircuito insalvable con la mesa chica de la comisión directiva que lidera el flamante presidente de la institución, Marcelo Culotta. El detonante principal fue la confección del plantel para el segundo semestre del año, una puja que venía sumando tensión durante todo el receso invernal.
El entrenador saliente pretendía realizar una profunda renovación y entregó una lista con diez futbolistas considerados prescindibles, exigiendo que fueran apartados del plantel antes de iniciar la pretemporada. Entre los apuntados figuraban nombres de peso como Luciano Vietto y varios juveniles con proyección formados en la cantera azulgrana.
La cúpula dirigencial de San Lorenzo plantó bandera y rechazó la marginación de los chicos del club, argumentando que la medida atentaba directo contra el patrimonio de la institución. Ante la negativa de concederle el control absoluto del vestuario, el técnico consideró que su autoridad quedaba totalmente desdibujada y decidió dar el paso al costado.
El interinato de Walter Perazzo y el futuro en Boedo
Con la renuncia consumada de Gustavo Álvarez, la dirigencia se vio obligada a activar un plan de contingencia inmediato para no perder días valiosos de preparación. Walter Perazzo, actual coordinador de fútbol profesional del club, se calzó el buzo de urgencia y quedó a cargo del plantel de manera interina de cara a las competencias venideras.
La comisión directiva de Marcelo Culotta ya inició llamados formales para abrochar al reemplazante definitivo, sabiendo que el margen de error es mínimo. El Ciclón tendrá por delante un segundo semestre exigente donde buscará cambiar la pálida imagen de la primera mitad del año y pelear tanto el Torneo Clausura como la Copa Argentina.
LT.
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