Con la Copa Mundial 2026 recién concluida, la FIFA anunció este martes su intención de abrir la puerta al capital privado de cara al nuevo Ciclo Mundialista que conduce a la edición 2030. El organismo conducido por Gianni Infantino busca crear una sociedad comercial para vender participaciones minoritarias a fondos de inversión internacionales, proyectando una recaudación cercana a los 10.000 millones de dólares.
La iniciativa contempla la creación de la firma FIFA Forward Enterprise (FFE), una estructura que reunirá todos los activos del organismo: derechos de retransmisión, patrocinio, venta de entradas y concesión de licencias. Según el comunicado oficial emitido desde Zúrich, se invitará a terceros a realizar inversiones minoritarias de hasta el 20%, asegurando que el control político y reglamentario de la pelota seguirá estando de forma exclusiva en manos de la casa matriz.
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La noticia salió a la luz mediante un artículo publicado por The Times y, poco después, la propia FIFA lo confirmó con una comunicación oficial realizada en su sitio web.
Inversores de Wall Street y la sombra de Trump
Para articular esta maniobra económica, FIFA informó que se encuentra trabajando en conjunto con el banco de inversión J.P. Morgan y la firma de capitales Thrive Eternal, fundada por Joshua Kushner (hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump). Este consorcio encabezará el grupo de posibles inversores que inyectarán capital fresco a la estructura operativa.
La figura de Donald Trump irrumpe en la escena tras la alineación total que FIFA mostró para con el presidente de Estados Unidos. Infantino fue constantemente elogioso de Trump y protagonista de una serie de situaciones insólitas, desde otorgarle el primer “Premio de la Paz de la FIFA” hasta justificar la anulación de la roja a Folarin Balogun, delantero estadounidense, en plena competencia.
De acuerdo con las estimaciones de los despachos de Zúrich, la nueva empresa prevé obtener 4.200 millones de dólares este mismo año. Prometen que los beneficios netos se reinvertirán mediante el FIFA Fast Forward Programme (FFFP), una caja de financiación destinada a las federaciones miembro que busca cuadruplicar los 2.700 millones de dólares proyectados en el esquema tradicional para el ciclo 2027-2030.
La furiosa reacción de la UEFA y el freno al proyecto
El movimiento de Infantino no tardó en generar más tensión política en Europa. La UEFA, encabezada por Aleksander Čeferin, cruzó duramente la propuesta mediante un comunicado en el que rechazó de plano la entrada de capitales especulativos al negocio de las selecciones.
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se deba especular, sobre todo sin transparencia sobre el destino de los beneficios financieros. Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No es tarea de la FIFA venderlo", se aseguró en el comunicado del ente rector del fútbol europeo.
El proyecto todavía debe ser sometido a votación y aprobado por el Consejo de la FIFA. En medio del armado político rumbo a las elecciones presidenciales de 2027 donde Infantino buscará la reelección, la voluntad de los asociaciones miembro jugarán su propio partido.
NZ
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