Alan Jones Foto: AFP
Luto en el automovilismo

Murió Alan Jones, leyenda de la Fórmula 1 recordado por su histórica rivalidad con Carlos Reutemann

El mítico piloto australiano, Alan Jones, consagrado con Williams en 1980, falleció a los 80 años tras una breve enfermedad. Su legado en el automovilismo quedó marcado a fuego por el polémico Gran Premio de Brasil de 1981 junto al santafesino.

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jueves 05 de noviembre de 2026 | 07:56

El automovilismo mundial se encuentra de luto tras la partida de uno de sus máximos referentes. Alan Jones, campeón mundial de Fórmula 1 en 1980 y recordado por su feroz disputa interna con el argentino Carlos Reutemann, falleció este 5 de noviembre a los 80 años, luego de transitar una breve enfermedad.

La noticia fue confirmada a través de un comunicado emitido por la cadena pública australiana ABC en nombre de su esposa, Amanda Butler-Davis. Con su partida, la máxima categoría despide a un competidor de carácter inconfundible, cuya impronta marcó una de las eras más vibrantes de la historia del deporte motor.

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Alan Jones y la gloria con Williams

Nacido en Melbourne, el automovilismo corría por sus venas: su padre, Stan Jones, se había consagrado en el Gran Premio de Australia de 1959. Decidido a forjar su propio destino, Alan se mudó a Gran Bretaña en 1970 para abrirse paso en el competitivo ambiente europeo hasta alcanzar la cima de la Fórmula 1.

Su momento consagratorio llegó al comando de un Williams, escudería con la que se coronó campeón mundial en 1980. A lo largo de su campaña en la categoría reina, cosechó 12 victorias, 24 podios y cinco pole positions, méritos que lo elevaron junto a Jack Brabham como los dos únicos representantes australianos en conquistar el cetro global. Tras su retiro definitivo en 1986, continuó vinculado al ambiente a través de los medios de comunicación y la difusión de la disciplina.

Alan Jones

El histórico episodio de Jacarepaguá y el quiebre con "Lole" Reutemann

Para los aficionados sudamericanos y, en particular, para el público argentino, el nombre de Alan Jones evoca de forma instantánea el controvertido Gran Premio de Brasil de 1981, disputado el 29 de marzo en el circuito de Jacarepaguá (Río de Janeiro).

Por entonces, Jones compartía estructura en Williams con Carlos Reutemann, quien aspiraba firmemente a quedarse con la corona. Bajo una intensa lluvia y a solo siete giros del final, desde el muro de boxes se exhibió la famosa orden de equipo: el cartel rezaba "Jones-Reut", exigiendo al santafesino que cediera el liderazgo a su compañero.

Lejos de acatar la directiva, Reutemann mantuvo el ritmo y cruzó la meta en primer lugar. La decisión desató un cisma interno: el australiano se negó a compartir el podio y las tensiones escalaron sin retorno. Años más tarde, las declaraciones de ambos reflejarían heridas que jamás sanaron del todo, consolidando uno de los duelos internos más recordados de todos los tiempos.

Alan Jones y Carlos Reutemann

Un legado imborrable en el motorsport

Tras conocerse su deceso, distintas instituciones rindieron tributo a su trayectoria. Desde la organización del Gran Premio de Australia destacaron que su conquista de 1980 inspiró a generaciones enteras de fanáticos en su país natal, recordando además que su triunfo en suelo australiano aquel mismo año se mantiene como la última vez que un piloto local se impuso en su Gran Premio de casa.

Alan Jones se va dejando una huella imborrable en las pistas, recordado tanto por su talento conductivo como por la pasión visceral con la que defendió cada victoria.

BP

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