viernes 07 de octubre del 2022
Entrevista 442

Pablo Giralt, a corazón abierto: “La pasión y el profesionalismo no se negocian”

El largo camino que tuvo que recorrer uno de los relatores más destacados de Argentina, quien narra los partidos de la Selección y los más importantes de la Liga Profesional. Tenacidad, perseverancia, sacrificio y pasión, sus principales pilares.

09-09-2022 17:46

Ascenso, la Primera División del fútbol argentino, Copas América, Mundiales en todos los continentes posibles. El currículum de Pablo Giralt, uno de los relatores más importantes de Argentina que próximamente viajará a Qatar a cubrir su quinta Copa del Mundo de forma consecutiva.

El periodista que actualmente se desempeña en las señales de TNT Sports, DIRECTV, CNN Radio y TV Pública, revela los sacrificios que realizó para llegar a la posición privilegiada donde se encuentra, su método de trabajo, sus expectativas para el próximo Mundial y algunas de sus intimidades.

Su desembarco en TNT Sports 

-¿Quién te fue a buscar para empezar este proyecto? ¿Cómo se dio tu llegada al canal?

- Hace 5 años comenzaron los primeros contactos, tuve reuniones con las autoridades del canal quienes estaban a cargo y con quien tuve las primeras fueron con Christian Tano Imparato y Julián Mansilla. Empezamos a charlar sobre la idea de formar parte del equipo. Tenía ganas de volver a relatar fútbol argentino, yo trabaje muchos años en Fútbol de Primera, desde 1999 que ingrese a torneos hasta el 2009, había estado el año anterior por Canal 13 y salió lo de TNT y fue hermoso compartir nuevamente momentos con Matías Martín, Fernando Pacini y Juan Pablo Varsky, con quien digo que somos la pareja más longeva del fútbol argentino, ya llevamos 17 años compartiendo transmisiones.

-¿Cuáles eran tus expectativas apenas entraste a trabajar en TNT? 5 años después, ¿Te sentís feliz?

-Quería tener un rol protagónico en la señal, ser el relator principal, colaborar con la programación, empezar un proyecto de cero para ponerle mi impronta. Es un laburo difícil de disfrutar porque la gente piensa que es agarrar un micrófono y ya está. A veces uno se pregunta, '¿Qué buscas? ¿Fama o prestigio?' Yo busco el prestigio, que la gente te reconozca, algún día se pueden enojar porque dijiste algo que no les gusto pero que en el balance uno trata de ser serio, objetivo y creíble.

-¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en TNT Sports y de tu trabajo?

-Yo soy muy perfeccionista y quiero que salga todo perfecto y tenés que entender y convivir en que todo no va a salir perfecto. Me hace feliz cuando termina mi laburo y lo hice bien, sé que hay días buenos y otros no tanto. El reconocimiento de la gente, el afecto y la caricia de los colegas, que es la mirada más crítica y que ellos te den mensajes de afecto es muy gratificante.

-¿Cómo convivías con la crítica y con el elogio?

-Tuve muchos años de terapia conviviendo con el error, con el miedo, las frustraciones, a que las cosas no salgan como vos querés y es así. Desde hace un tiempo trabaje mucho en ese aspecto. Tengo la suerte de estar acompañado con enormes profesionales y amigos como Matías Martín y Fernando Pacini en otras señales. Con Juan Pablo Varsky jugamos de memoria y eso me ayuda a calmarme muchísimo y a disfrutarlo, pero siempre con un marco de compromiso.

Sobre la exigencia, Pablo Giralt nos cuenta: “La peor crítica es con uno mismo, somos crueles, nos ponemos en un nivel de exigencia al punto de que no podemos reír de nosotros mismos, de convivir con la crítica, de ser cómplices del error”.

La semana del Superclásico

-Esta es una semana distinta debido a que se va a disputar el Superclásico, ¿Cómo vive los días previos a un partido transcendental un periodista al que le toca cubrir este evento de dicha magnitud? ¿Cómo te preparas?

-Es distinta, te preparas mucho más, estas ansioso, querés que todo salga bien, pensás en tener una buena transmisión. Un Boca-River, River-Boca es algo completamente distinto y siempre con la esperanza de que sea un partidazo, será por mi espíritu de vender un partidazo, después nos llevamos muchos chascos. Esperamos que sea un partido lindo, que hayas muchos goles y que la gente se meta de lleno.

El Periodismo en la actualidad y los sacrificios profesionales

-¿Tu mirada sobre el Periodismo Deportivo en la actualidad?

-A mí me gusta la diversidad de contenidos periodísticos que hay: El de debate, el crítico o más ácido hoy tenemos un abanico de posibilidades muy bueno. Yo creo que mientras no se superen los límites, el buen gusto, la ética y el respeto, se puede preguntar todo y se puede decir todo. No me gusta cuando se excede ese límite. En lo único que trato de ser riguroso y crítico es donde hay que estar informado, las cosas transcendentales no te pueden pasar por alto, es lo único que no nos podemos permitir en este oficio.

-¿Cómo fue tu camino como periodista? ¿Te sentís un tocado por la varita al ser el relator de los partidos de la Selección Argentina y los partidos más importantes del fútbol argentino?

-Fue un camino demasiado largo, muchísimos años de hacer ascenso, de trabajar como productor, de ser el editor de mis propias notas, de comenzar relatando en Venado Tuerto, mi ciudad. Esto también me ha ayudado a valorar cada logro, cada vez que sale algo nuevo o lindo y noto que hay un reconocimiento, se me eriza la piel. Lo disfruto porque fue tan largo el camino y sacrificó tantas cosas en mi profesión, como dedicarle el tiempo adecuado que le debo a mi familia y a mis amigos.

En la actualidad, Pablo Giralt se reconoce como un "un trabajador compulsivo" al que no le "gusta faltar a su trabajo". "Soy híper cumplidor. Todas estas cuestiones forman parte del combo de ser un privilegiado y ser considerado como uno de los mejores en mi trabajo. En Sudamérica vengo trabajando mucho en DIRECTV y ahora estos últimos años en el fútbol argentino. Estoy siempre pensando en lo que tengo que hacer y no paro. A veces cuando me detengo a pensar, me pongo a analizar todo lo que hago y ahí lo disfruto un poco".

-¿En algún momento pensaste dejar el periodismo?

-Mi vocación siempre estuvo clara, pero después de tanto sacrificio me pregunto: '¿volvería a hacer el mismo camino?' y a fin de cuentas digo que sí porque es mi vocación, por lo menos está en puntos suspensivos la cuestión de no tener fines de semana, no tener sábados y domingos. Muchos me pueden decir que me quejo, pero simplemente hago una observación de lo que ha sido este recorrido.

-¿Qué mensaje le dejarías a la nueva generación de periodistas que empieza a desandar su recorrido?

- Al que está empezando, le diría que haga lo que yo hice; Que lo haga con pasión. Lo más importante es con la pasión que uno lo haga y dejar todo. Lo más importante es apoyar la cabeza en la almohada y saber que uno hizo todos los esfuerzos para que algo salga bien.

El relator recuerda sus primeros pasos en Fútbol de Primera: "Siempre que me equivocaba en algo mínimo y me quedaba atrapado en el error y eso me impedía seguir adelante en la transmisión. Con el paso del tiempo, aprendí a seguir adelante pese al error que puedas cometer".

Y además deja un valioso mensaje para esta profesión: "La pasión, el profesionalismo, la información, esas cosas no se negocian en esta profesión. Hay que estar siempre preparado en lo que uno haga. Y siendo buena persona, porque el día de mañana prefiero que me recuerden por ser buena gente a que por ser buen o mal periodista. La calidad humana va por encima de todo. Mi objetivo diario es tratar de ser una buena persona. De ser buen compañero”.

El Mundial de Brasil 2014, el punto de inflexión en su carrera

-1 de julio del 2014, cabina del Arena Sao Pablo, Argentina-Suiza, partido reñido, 0 a 0, hasta que en el minuto 118, conduce Rodrigo Palacio, se la da a Messi que asiste a Di María, 1 a 0… Ahí surgió uno de los relatos más emocionantes de los últimos tiempos protagonizados por vos, ¿Cómo viviste ese momento? En esa circunstancia, ¿El hincha le gana al profesional?

-Con Argentina puedo hacer lo que no hago todos los fines de semana en el fútbol argentino o internacional. Con la Selección es distinto. Ese día particularmente falleció mi abuela y yo estaba muy sensible, no era un día fácil para mí. Me permití sacar el pasaje argentino y ese grito fue de desahogo. Después del Mundial de Brasil 2014 dije “el camino es este”. Pero no porque me convenga, sino porque yo me siento más cómodo siendo propositivo con mi Selección, sin desmerecer al rival, sin descalificar a nadie. Ese día (por el relato del partido Argentina-Suiza en Brasil 2014), fue el punto de inflexión en mi carrera.

Ping pong mundialista

- ¿Mejor anécdota de los mundiales que hayas viajado?

-He tenido la suerte de que comenté Carlos Bianchi en el Mundial de Sudáfrica 2010. En Brasil 2014 estuvo la Bruja Verón, que gritaba los goles como un desaforado. Este trabajo me ha hecho estar con grandes figuras del fútbol, con personalidades muy grosas. Después tomas dimensión. He estado con el Ratón Ayala en Rusia 2018, con Bam Bam Zamorano y muchos otros más.

-¿Cuáles son sus expectativas para el mundial de Qatar?

-Las mejores, una Selección con un apoyo total del país, gracias a la gestión de Scaloni. El objetivo es estar entre los 4 mejores. Todo el mundo quiere ser campeón, pero hay que estar tranquilo, paso a paso. Estar entre los 4 primeros sería una meta extraordinaria. Ojalá que podamos jugar los 7 partidos.

-¿Quién sentís que va a sobresalir en el Mundial para la Selección Argentina?

-Lautaro Martínez, Rodrigo De Paul y te agrego a Lisandro Martínez. De Paul es el apoyo psicológico de Messi en la cancha, en la recuperación, en tirar el equipo para adelante, es un jugador distinto. Lautaro está tremendo y Lisandro adaptado al United creo que va a hacer un gran Mundial.

- ¿Cuál es el talón de Aquiles de esta Selección?

-La debilidad es creer que ya ganamos el Mundial y todavía no ganamos nada. Hace poco le hice una nota al Coco Basile y dijo: 'Reseteemos todo, no ganamos nada'. Que no nos gane el exceso de confianza. Scaloni lo tiene claro eso, él repite todo el tiempo que somos los mejores de América, pero todavía no demostramos que somos los mejores del Mundo. Para ser campeones hay que demostrar que somos los mejores del mundo. Un mal día te deja afuera, por más buen equipo que tengas.

-¿Un rival que quieras evitar?

-Te digo la verdad, quiero que tengamos el fixture más sencillo que podamos. Que se queden afuera todos, que juguemos contra las selecciones más débiles. Es una mentira que hay que ganarles a todos, si el objetivo es salir campeón, hay que ganarles a los que te toquen.  El cuadro a partir de los octavos puede ser muy bravo: Francia o Dinamarca, después podría ser Países Bajos, luego Alemania y hasta una potencial final con Brasil

-¿Quién sería Pablo Giralt en la Selección?

-Es un abuso, ser cualquiera es mucho. De Paul, me gusta con la pasión con la que juega al fútbol y yo me siento identificado porque mi trabajo lo hago con pasión. Corre cada pelota, es espectacular. Y el otro que podría agregarte es Di María, es resiliente, es luchador, nunca bajó los brazos, probablemente Angelito por su tenaciada y su perseverancia. El chocó muchas veces y se le terminó dando y yo muchas veces también fue insistente y porfiado. Luché hasta llegar donde estoy.

-¿Cuál es la promesa de Pablo Giralt si Argentina sale campeón del Mundo?

-Creo que sería capaz de raparme la cabeza y pintarme todo de celeste y blanco, con la bandera de Argentina. No me dejarían ir a relatar así, pero pintado con el celeste y blanco por única vez en la vida para hacer algún programa.

-Mira que esto va a quedar asentado y va a quedar grabado, es una promesa muy jugada...

-No importa, después si se da así hablamos de nuevo y vemos si rapamos todo o hacemos el look celeste y blanco.